Música, tan placentera como el sexo

Las mismas sustancias químicas que regulan en el cerebro las sensaciones placenteras generadas por el sexo, las drogas recreativas o la comida intervienen en el disfrute de la música, según un estudio que publica este miércoles la revista Nature.

La investigación, desarrollada por la Universidad McGill de Montreal, ha permitido constatar que el sistema opioideo influye en las áreas del cerebro humano que se activan con estímulos placenteros.

"Esta es la primera prueba de que los opioides propios del cerebro están directamente implicados en el placer musical", destaca Daniel Levitin, uno de los autores del estudio.

La universalidad de la música y su capacidad para afectar profundamente a las emociones sugieren que existe un origen evolutivo, por lo que "estos nuevos descubrimientos aportan más pruebas sobre la base biológica evolutiva de la música", opina Levitin.

Los científicos también recuerdan que ciertas actividades que disfrutamos los humanos, como tomar alcohol, practicar sexo o jugar a las cartas, entre otras muchas, pueden también generar dependencias que dañan nuestras vidas y relaciones.

Por esos motivos, consideran que los avances en el estudio del origen neuroquímico del placer son una pieza clave para la neurociencia en general, a pesar de que los expertos solo han desarrollado recientemente las herramientas y métodos necesarios para efectuar este tipo de investigaciones en humanos.