Marihuana medicinal, ahora empleada en mascotas

Michael Fasman tiene una perra de 12 años, Hudson, que renquea por el dolor causado por una artritis y la amputación de un dedo, pero no quiere darle analgésicos porque "la ponen a dormir"; fue por ello que decidió experimentar con una medicina alternativa que muchos humanos usan para combatir sus males y sus dolores: la marihuana.

Una mañana reciente, Fasman dejó caer varias gotas de extracto de cannabis en un plato de yogur, que Hudson se devoró en cuestión de segundos. Hoy es parte de su rutina.

"Le levantó el espíritu y hoy es nuevamente una perra feliz...No es que hubo un cambio total. Pero volvió a ser la de antes", dice Fasman.

A medida que más localidades de Estados Unidos legalizan la marihuana para consumo humano, también hay mucha gente que les está dando extractos, pomadas y productos comestibles a base de cannabis a sus animales para tratar de todo, desde artritis a convulsiones y cáncer.

La mayoría de estos productos, que no están regulados, contienen cannabidol o CBD, un compuesto químico del cannabis que no excita a animales ni humanos. Tienen poco o nada de THC, el compuesto del cannabis con efectos psicoactivos, destaca la agencia de noticias AP.

Los veterinarios dicen que no hay suficiente información científica que compruebe que el cannabis es segura y sirve para tratar a los animales. Si bien la marihuana es ahora legal en 28 estados, no ha sido legalizada por el gobierno nacional, por lo que no se ha investigado mucho los efectos medicinales que pueda tener en humanos o animales.

Los veterinarios de California y de otros estados están impedidos por ley de recetar o recomendar cannabis. Pueden perder sus licencias si lo hacen, dicen: "tenemos las manos atadas", en voz de Ken Pawlowski, presidente de la Asociación de Veterinarios de California.

"La gente nos pregunta si lo pueden usar en sus mascotas, pero lamentablemente no tenemos respuestas".

Karl Jandrey, profesor de veterinaria en la Universidad de California con sede en Davis, dijo que les dice a sus clientes que "la usen a su propio riesgo y que corren el peligro de tirar dinero sin que haya una mejoría, o incluso de que haya reacciones negativas".

A pesar de la falta de información científica y de directrices para los veterinarios, muchos dueños de mascotas están convencidos de que el cannabis mejoró la salud de sus animales y su bienestar, a juzgar por lo que observan.

Lynne Tingle, que tiene un centro de adopción de animales y un santuario de animales, regularmente le da comestibles y pomadas a base de cannabis a los perros mayores con problemas de salud o de comportamiento, incluidos sus propios perros ya mayores, Chorizo y Alice.

"Ves cómo cambia su espíritu. Ya no sienten dolor, lucen más felices y se mueven mejor", expresó Tingle, quien creó la Fundación Milo de Richmond. "Es como que vuelven a vivir".