Aumenta población de perros abandonados en el Metro

Responsables del Centro de Transferencia Canina (CTC) señalaron que a poco más de un mes de la inauguración del lugar aumentó el número de perros abandonados en el Metro, pues de tres o cuatro animales que se rescataban semanalmente, ahora se encuentran hasta 12 en el mismo lapso.

Miguel Ángel Valdés Mejía, responsable del centro, y Alfredo Abarca Pérez, coordinador de Protección Civil del Sistema de Transporte Colectivo, relataron que incluso se hallaron un par perros dentro de una caja de cartón que se dejó debajo de un asiento de un vagón y otros más amarrados dentro de los trenes.

“Después de abrir el centro venía gente con estos animalitos para que los albergáramos porque no entendían que este sitio se creó para atender a los que son rescatados en zonas de riesgo en el Metro, hasta nos tocó encontrar perros amarrados fuera de las instalaciones del CTC por lo que tuvimos que poner un vigilante fuera para evitarlo”, dijo Valdés Mejía.

El lugar ha recibido entre 40 y 45 perros rescatados, actualmente se resguardan 18 de estos más seis cachorros que dio a luz una hembra bautizada como Torni. Cerca de 20 ya fueron adoptados.

Además, se cuenta con una residente permanente: Panti, una perrita encontrada en la estación Pantitlán, de allí su nombre, que fue la primera en llegar al centro y ahora se encarga de recibir tanto a visitas humanas como a nuevos compañeros caninos.

En tanto, Indo, Panto, Tlahui, Roxy y Ara, nombres que se les asignaron a estos peludos animales según la estación del Metro donde se rescataron, son tan solo algunos de los refugiados que esperan a su nueva familia.

Valdés explicó que la creación del sitio ha tenido un buen impacto en la sociedad, la gente se acerca interesada tanto en el ámbito de la adopción como en la donación, todo esto producto del cuidado y buen trato que se da a los residentes caninos.

Responsabilidad

El centro cuenta con la infraestructura necesaria para resguardar entre 80 y 120 perros y mantenerlos en buenas condiciones, y para evitar la saturación se trabaja en convenios con diversas asociaciones, incluyendo la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Agregó que para el CTC es de suma importancia brindar un trato digno a los perros dentro y fuera de este espacio, por lo que para llevar a cabo una adopción se realiza un procedimiento que incluye una responsiva que permite visitar la casa del interesado para verificar que se tengan las condiciones adecuadas, esto con ayuda de la Brigada de Conciencia Animal del Instituto de la Juventud (Injuve).

“También creemos que en el centro necesitamos más voluntarios que personal, el primero viene porque le gustan y quiere a los animales, por lo tanto no los maltratará”.

Por su parte, Abarca recordó que al centro son llevados exclusivamente los perros que se encuentran en las vías del Metro, que funcionan con 750 volts de electricidad, o que corren el riesgo de llegar a esta zona.

En estos casos se sigue un protocolo interinstitucional para rescatar al animal y posteriormente llevarlo al centro para ser atendido por veterinarios y tengan un proceso de recuperación en caso de tener lesiones.

Detalló que son los menos aquellos que salieron lastimados y los sitios donde más se rescatan estos animales son en las estaciones superficiales como la A o la B, donde hay más probabilidad de que se metan y en las inter-estaciones.

“Esta labor me ha dejado grandes satisfacciones personales y laborales porque uno salva una vida, tengo la experiencia de un animal que rescatamos en Santa Martha al que se le entablilló la patita trasera, se sacó en camilla de la estación, se le llevó a un veterinario y se le amputó la patita, pero afortunadamente lo adoptaron y ahora forma parte de una familia”.

Una vez rescatados los perros y atendidos en el centro por especialista, pasan a manos de Katia Hernández Moreno, guía canina, quien ayuda a bajar el estrés del animal y a que puedan convivir nuevamente con el entorno.