Cultura corporativa, la base del éxito empresarial

Múltiples empresas han fallado en su búsqueda de crecimiento al no contar con una cultura corporativa y prácticas internas que reflejen sus valores, intereses y preocupaciones como organización.

Uno de los principales problemas para lograrlo surge cuando las compañías consideran que todo lo que tiene que ver con la cultura es “blando y vago”, cuando en realidad es todo lo contrario. Crear un gran lugar para trabajar no es simple, pero vale el esfuerzo, pues genera un ambiente de trabajo donde los niveles de motivación y retención de talento son altos.

Esta situación fue analizada por Grant Thornton, que a través del International Business Report (IBR) que muestra que los directivos cada vez toman un control más firme de su cultura corporativa. La investigación muestra que los directores que balancean su agenda entre el “qué” y el “cómo” tienen mayor probabilidad de ser exitosos y sostenibles; es muy común creer que la responsabilidad por la cultura corporativa recae únicamente en el director de recursos humanos, comentó Bhanu Prakash Kalmath, socio de Grant Thornton India LLP.

Es importante mencionar que en muchos casos, el fracaso de una empresa se debe a que designaron CEOs con grandes habilidades, pero que no estaban alineados culturalmente con la organización y sus fundadores, por lo que resultó difícil sustentar y hacer crecer la empresa.

El principal desafío para muchas organizaciones, dijo, se encuentra en convencer a los niveles medios, un nivel vasto e importante, pero renuente al cambio cultural, su importancia reside en ser un nivel conductor, ya que respeta a mandos superiores, pero influye directamente en los inferiores; por eso, es muy importante que los mandos medios estén alineados con la cultura deseada.

Es importante crear políticas basadas en una cultura sensible que cuide a los compañeros de trabajo individualmente, pues si se trata bien a la gente, resulta obvio que harán un buen trabajo; sin embargo, para que las políticas funcionen, deben ser evaluadas y estar en constante cambio, adaptándose a los requerimientos de la empresa y el entorno.