El tiempo se agota…

ALEJANDRO DESFASSIAUX
Presidente de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial

A un año de que llegue a su fin el sexenio presidencial, podemos concluir que aún quedan muchos pendientes por atender en materia de seguridad. Los números y la percepción ciudadana así lo indican, el 73% de la población de 18 años y más considera que vivir en su ciudad es inseguro, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), realizada por el Inegi en marzo de este 2017.

Habrá explicaciones y justificaciones de nuestras autoridades al respecto. Intentando convencernos con cifras y una lista de capos capturados de que hay avances y logros en esta materia. Sin embargo, está en riesgo nuestro patrimonio y sobre todo, la integridad de lo que más queremos: nuestra familia.

La pregunta es: ¿Cuánto nos cuesta la inseguridad a los mexicanos? De acuerdo con datos de ENVIPE 2017 del Inegi se puntualizó que en México cada persona tiene pérdidas por 5 mil 647 pesos al ser víctimas de delitos o en la inversión que canaliza para la compra de cámaras de seguridad, alarmas y diversos accesorios que inhiben la delincuencia.

Según la ENVIPE, el año pasado se registraron alrededor de 31 millones de delitos. Sin duda, el robo en sus diversas modalidades sigue siendo el rey, ya que representa casi el 49% de la incidencia delictiva quedando en primer lugar el asalto en calle o transporte público con 25.9%, segundo lugar extorsión con 24.2% y en tercer lugar Fraude con 12.8%. Y aunque el asalto en la calle, en transporte público y robo de automóvil y a casa habitación es el pan nuestro de cada día, el secuestro merece una atención especial. Es para preocuparse y ocuparse, ya que se reportaron más de 69 mil casos en 2016, de los cuales el secuestro exprés ha ido aumentando en estos últimos 5 años representando el 57% del total de caso según datos del Inegi. Urgen diversas estrategias que ayuden a combatir este delito de alto impacto de manera inmediata.

Algo no se está haciendo bien y los esfuerzos resultan insuficientes. A este sexenio se le está agotando el tiempo y es momento de ver hacia el futuro; exigirle al nuevo gobierno que retome la implementación del Colegio Nacional de Policía, para tener una carrera de servicio público, tal como es en el Ejército. Y debo reconocer que, de no ser por el mismo Ejército y la Marina, nuestro país estaría “en llamas” por la delincuencia organizada.
Se acerca el 2018, año electoral. Escucharemos propuestas y promesas de todo tipo. Habrá que poner atención a cada una de ellas, pero hoy más que nunca, tendremos que enfatizar en las relacionadas en materia de seguridad. Algunos de los aspirantes tienen pésima reputación en la materia.

¿Qué es lo que viene? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál va a ser la estrategia a seguir? ¿Cuáles son los cambios urgentes? Es un tema que nos atañe a todos y en el que la apatía no puede existir de nuestra parte.

Venga quien venga, tendremos que exigirle cuentas desde el principio.