¿Por qué es tan importante Jerusalén?

Es raro, y quizás único, que el mundo interfiera con la decisión de un país para nombrar su capital; sin embargo, esto no es lo único inusual que tiene Jerusalén.

El portal AP enlista algunas de las características extraordinarias de la ciudad que Israel llama su capital, aunque casi 40% de su población no es israelí:

Ciudad sagrada

En Jerusalén hay lugares sagrados para las tres religiones monoteístas, concentrados en la Ciudad Vieja. En la densa zona demográfica de menos de un kilómetro cuadrado están el Muro de los Lamentos y la explanada adyacente venerada por los judíos como el Monte del Templo, lugar donde estuvieron los templos mencionados en la Biblia y área santa para el judaísmo.

Los palestinos veneran la misma explanada como el Noble Santuario, el tercer lugar sagrado del Islam, donde están ubicadas la Mezquita de Al Aqsa y el Domo de la Roca. Cerca de allí está el Templo del Sagrado Sepulcro, que los cristianos veneran como el lugar donde Jesús fue crucificado, sepultado y luego resucitó.

Además de esto, Jordania mantiene los derechos de custodia sobre los lugares sagrados musulmanes, mientras que Marruecos y Arabia Saudita también alegan ser sus protectores.

Capital sin ciudadanos

Desde hace mucho tiempo, Jerusalén ha fungido como la capital de Israel, todos los principales poderes del gobierno están allí, aun cuando no han sido reconocidos formalmente por la comunidad internacional.

Sin embargo, casi todos los 330 mil palestinos que viven en Jerusalén, alrededor del 37% de la población no es ciudadano israelí, de acuerdo con cifras del Instituto Jerusalén para Investigación de Políticas.

Israel tomó el este de Jerusalén en la Guerra de los Seis Días y otorgó “residencia” a los palestinos, lo que les permite trabajar y vivir legalmente pero no les da el derecho de votar en las elecciones nacionales. Los palestinos que viven en Jerusalén no son ciudadanos de ningún país y viajan al extranjero usando documentos temporales emitidos por Israel o Jordania.

Mira hacia el este

Aunque Israel considera a Jerusalén como su capital íntegra, la mayor parte del territorio de la ciudad está en el este de la ciudad, terreno considerado ocupado por el resto del mundo.

La población de la ciudad casi se triplicó luego de ser tomada en la Guerra de los Seis Días, en 1967. Israel luego anexó el área y expandió las fronteras municipales para incluir espacios abiertos y villas palestinas adyacentes.

Alrededor del 60% de los residentes de la ciudad vive en el este de Jerusalén. Eso incluye a más de 200 mil judíos israelíes que viven en lo que Israel llama vecindarios, pero que para casi todo el resto del mundo son asentamientos ilegales.