Elecciones, industria y consumo interno

Por Daniel Rodríguez*

Estamos en año de elecciones. Eso sin duda cambia las cosas, el ambiente. Y si hay algo que he aprendido es que el cambio es lo único permanente en el tiempo. Sin embargo, uno esperaría que de julio a diciembre de 2018 estuviera de locura y no necesariamente será así.

Hablando desde la perspectiva del comercio, habrá dos escenarios: el del consumidor y el de la industria, y con industria me refiero a retailers y proveedores. Y aunque existan estos dos escenarios, en ambos se percibirá lo mismo, incertidumbre, aunque no necesariamente actuarán de la misma manera.

Por el lado de la industria, la incertidumbre se vive en cuanto a los niveles de inversión o endeudamiento. Por ejemplo, si un proveedor necesita adquirir una maquinaria importada para poder potenciar su capacidad de producción, probablemente en este momento está detenida esa inversión en espera de los resultados electorales para ver qué va a pasar con los tipos cambiarios.

Desde la perspectiva del consumidor, las rutinas continuarán siendo muy parecidas a las de años anteriores: antes y después de las elecciones está el Mundial de futbol, y siendo nosotros un país futbolero, por supuesto que seguiremos hablando de los mejores goles y la quiniela hasta finales de julio. Posteriormente vienen las muy merecidas vacaciones, que todos deseamos más no todos podemos.

En este punto habrá también dos escenarios: dependiendo de quién gane la elección es el presupuesto que habrá de destinarse a este rubro, pero de todas maneras habrá vacaciones. Y esto sin contar que los que tengan niños pequeños, debemos saber qué haremos con ellos (por ejemplo, cursos de verano).

En septiembre y octubre y pasan efectos interesantes en la industria. Desde mi experiencia, el fin de año está cerca y hay que empezar a tomar medidas si las ventas no van bien o si simplemente se quieren incrementar. Entonces comienzan las ofertas nocturnas, el Buen Fin y demás estrategias comerciales. Todo esto servirá como termómetro para saber qué esperar de cara al cierre de año. Desde el punto de vista del consumidor, está el regreso a clases.

De nuevo, independientemente de quién gane la elección, los estudiantes regresarán a clases y hay que estar preparado para ello. Como ya se acerca el fin de año hay que preparar la decoración navideña porque empieza desde mucho tiempo antes, además de Halloween o Día de Muertos, entonces ya se empieza a respirar otro tipo de ambiente que nos pone más festivos. Otro factor que desvía la atención es que con la llegada del frío llegan también las enfermedades y también la prevención de las mismas, esto hace que la rutina continúe.

En conclusión, la realidad es que hasta pasada la temporada de las fiestas, alrededor de enero o febrero, es que empezaremos a tener una mayor conciencia de lo que pasa y de lo que podemos esperar para poder hacer los ajustes necesarios.

*VP Mexico & Central America de Symphony RetailAI