La corrupción cuesta 18% del PIB del país: AMPEC

Por: Emiliano Aguirre

Todos los actos de corrupción, desde la “mordida” hasta desvío de recursos, incluyendo lo proveniente del sector privado, le cuesta al país 18% del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con un análisis realizado por la Asociación Mexicana de Profesionales de Ética y Cumplimiento (AMPEC).

Según el análisis presentado por el fundador de la AMPEC, Fernando Senties, las cifras públicas de corrupción, que rondan el 1.5% del PIB, no contemplan lo que ocurre en las empresas, como contratos para familiares y contactos con el gobierno, principalmente.

Senties considera que la corrupción mata a las empresas, y es que “de acuerdo a la descripción de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), (la corrupción) es ‘el abuso del poder para beneficio propio’, y eso incluye también al poder privado, es decir el director de una empresa que le da un contrato a un familiar está cayendo en el mismo caso de corrupción, la diferencia es que no es dinero del erario y no se les perseguía hasta ahora”.

Respecto a esta facción de la corrupción, la Ley General de Responsabilidades Administrativas que entró en vigor el año pasado ya contempla, por primera vez, empresas que se coluden en el gobierno en actos de corrupción, es decir, faltas administrativas graves.

Otra de las medidas que ya puede ejecutar dicha ley es asignar responsabilidad penal a las empresas, dado que antes solo se perseguía a personas físicas y no morales: “ahora pueden ser penadas y hasta extinguidas; ese avance ya se logró, pero no hay fiscal anticorrupción ni magistrales especializados”, apuntó Senties.

El fundador de AMPEC piensa que el verdadero problema con la corrupción en México es la impunidad, pues la misma organización que castiga, la Procuraduría General de la República (PGR), trabaja para el gobierno, y si éste se ve involucrado en algún acto de corrupción, buscará la forma de evitar las consecuencias: “El peor enemigo de la corrupción es el gobierno actual”, sentencia.

En este sentido, el Sistema Nacional Anticorrupción es un logro, pero necesita, entre otras cosas, de una renovación del artículo 102 de la Constitución para que se pueda prescindir de las instituciones que obstruyen la justicia y fiscales verdaderamente independientes para apoyar lo anterior.

Por su parte la AMPEC considera que con una transformación cultural ética, educación y redefinición de valores, se puede terminar fácilmente con la corrupción. Senties asegura que lo más importante para el desarrollo el país es el combate a la corrupción, pues esto comenzará a generar menos desigualdad, polaridad e impunidad, “y todas las cosas, van a empezar a tomar un curso diferente”.