¿Es posible que México colabore con el enemigo?

Emiliano Aguirre
Fotografía: Humberto Estrada

En el marco de la presentación que el director de la consultora Reos Partners, Adam Kahane, hizo de su más reciente libro Colaborar con el enemigo, destacó la participación que la consultora tiene dentro del proyecto Méxicos Posibles, iniciativa que busca la interacción de diferentes actores de la sociedad para construir un escenario deseable.

Méxicos Posibles ha imaginado, gracias a más de 90 ciudadanos de diferentes sectores, varios escenarios para México en 2030, para los cuales se necesita de la colaboración de todos. Existe, a decir de los miembros del proyecto, una inmensa energía social, y una gran disposición para hacer frente a los problemas del país.

Esto se podrá lograr “siendo productivos juntos a pesar del desacuerdo permanente”, en palabras de Elizabeth Pinnington, consultora senior de Reos Partners. Ella recuerda cómo en 2015, cuando el proyecto inició y se reunieron con empresarios, políticos y funcionarios públicos, imperaba el miedo ahora diluido por la metodología de Adam Kahane.

Estuvieron presentes también Alberto Vital Díaz, coordinador de Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Vital dijo respecto al libro: “se puede cambiar un horizonte totalmente con un libro con la capacidad de reunir la experiencia con reflexión teórica”.

Por otro lado, el presidente de la CNDH resaltó que lo primordial para que esta metodología funcione es interactuar, pues el otro no es nuestro enemigo: “yo no hablaría de enemigos, hablaría de diferentes visiones con un objetivo en común”.

colaborar-enemigo

En situaciones caóticas y conflictivas, señaló Kahane, es difícil hallar el consenso entre las diferentes partes. Sin embargo, ya que la postura de los otros no se reduce necesariamente al contraste, oposición, o rechazo, podemos asumir sus valores positivamente, o viceversa. Para lograr esto es indispensable entender las necesidades mutuas.

Definida tradicionalmente, la colaboración trata de personas que se unen y trabajan juntas para alcanzar un objetivo común, pero esa no es una colaboración directa, pues para ello deberían entenderse las necesidades de los diferentes actores y alcanzar ese fin en común.

Es importante darnos cuenta de que “no tenemos tantos enemigos como creemos”; Kahame propone optar por una “colaboración elástica”, en la que la colaboración misma se estiren en todos los caminos posibles para atender a cada conflicto que aqueje a los involucrados, encontrar una forma de avanzar y así, entrar al juego.