La augusta majestad de las investiduras

Víctor Hugo Bolaños

Jesús Reyes Heroles, dijo “en política la forma es fondo”. El 1 de septiembre de 1988, Porfirio Muñoz Ledo, senador por el entonces Distrito Federal interrumpió, en varias ocasiones, la lectura del sexto informe presidencial de Miguel de la Madrid. A partir de esa fecha, los legisladores Ifigenia Martínez, Cristóbal Arias y Roberto Robles sentaron las bases del parlamentarismo mexicano moderno. Dicho ejercicio parlamentario dejó de ser alabanza y tuvieron salida las expresiones de los representantes de la cámara alta. Algunos aseguraron que con esto se agredía la augusta majestad de la investidura presidencial.

En el 2000, Vicente Fox, “ciudadanizó” la figura presidencial, el estandarte de la virgen de Guadalupe y su matrimonio civil fueron dos expresiones de esa disminución. El diputado del Partido del Trabajo, Gerardo Fernández Noroña confrontó en dos ocasiones al presidente de la mesa directiva y diputado por Morena, Porfirio Muñoz Ledo, en las puertas de Palacio Nacional y en el Congreso, ambos fueron candidatos por la Coalición Juntos Haremos Historia. A partir del 1 de julio cada cual escribe su historia.

Fernández Noroña llegó el lunes 3 de septiembre de 2018 acompañado de “chairos”, sector social que reclama recursos públicos para apoyar el fin del sistema. El martes durante la sesión, Porfirio Muñoz Ledo puso a consideración si se le concedía el uso de la palabra al legislador, los diputados del PAN y PT votaron a favor, en contra los de Morena, PRI y PVEM, así, las coaliciones electoreras concluyeron. En los congresos locales las fracturas son manifiestas, en Morelos por ejemplo, el PT rompió con Morena y se alineó con el PES, partido del gobernador electo Cuauhtémoc Blanco, quien está enfrentado con su sucesor en la presidencia municipal de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, candidato de Morena.

Cuando surgió el Frente Democrático Nacional se impulsó la posibilidad de construir un sistema parlamentario o semiparlamentario, donde las grandes decisiones se tomarán a partir de una comunicación que consolide la relación y atribuciones de cada uno de los poderes, por ello se impulsó la autonomía del legislativo y se acotó al Ejecutivo. La desaparición de la faraónica ceremonia del informe presidencial envió ese mensaje.

El Partido de la Revolución Democrática, dirigido por Muñoz Ledo en 1996 insistió sobre la necesidad de consolidar el sistema parlamentario. En 2010 demandó la revisión del régimen de gobiernos de sus sistemas representativo y participativo, el federalismo, autonomías, elecciones, partidos políticos manteniendo a la República como objetivo y método. Hoy tiene que convencer a los “chairos” que ya son gobierno y que deben avanzar en la Cuarta Transformación que exige la vigencia de la augusta majestad de todos los poderes, incluido el ciudadano.