CDMX y sus grandes construcciones

Víctor Hugo Bolaños

La mano del hombre es un peligro para la calidad de vida del mismo, el desordenado crecimiento de la Ciudad de México durante los últimos 500 años lo confirman, la crisis actual es consecuencia del abuso y la corrupción desde la época colonial. La jefa de gobierno electa, Claudia Sheinbaum se reunió el martes con el G9, ahí advirtió que no permitirá la política inmobiliaria respaldada por sus antecesores, debido a su falta de respeto al uso de suelo, indicó que están en trámite 150 polígonos de actuación y transferencias de potencialidades para edificar grandes construcciones y que serán revisados en lo individual. En la Cámara Nacional de Comercio, Sheinbaum dijo que la ciudad no crecerá sin un nuevo programa de desarrollo urbano y ordenamiento territorial.

El próximo 19 de septiembre se conmemora a las víctimas de los sismos de 1985 y 2017. Los fabricantes de cerveza buscan la autorización de la Secretaría de Marina para comercializar un producto con el nombre de la rescatista más famosa, Frida. Se rendirá homenaje a los héroes. El riesgo de que suceda otro fenómeno de ese tipo es menor al que significa la “Hoguera de Vanidades”, que, bajo el pretexto de otorgar reconocimientos, despliegan autoridades oportunistas.

La Torre Latinoamericana es símbolo de la capacidad de todos los involucrados en la industria de la construcción; grandes obras se mantienen ilesas ante la fuerza de la naturaleza. ¿Por qué algunos edificios no resisten? Por la corrupción y el sobrepeso a que son sometidas, el mayor ejemplo en 1985: los edificios donde perdieron la vida las costureras.

La ciudad está construida sobre un lago y carece de agua potable, tiene un impresionante número de habitantes por kilómetro cuadrado, la velocidad promedio es menor a 14 kilómetros por hora. Para acudir a sus actividades, habitantes destinan entre 4 y 5 horas diarias, hay grandes problemas de contaminación del aire como consecuencia de políticas públicas ineficientes.

El nuevo programa de desarrollo urbano y ordenamiento territorial debe partir de políticas poblacionales que impulsen la sensación de felicidad. Agua y aire son artículos de lujo que pagan a alto precio los contribuyentes de todo el país, para atender las necesidades en una región colisionada, la mano del hombre no es el problema, el agresivo abuso es la verdadera causa.