Assange buscó la visa rusa para huir de Reino Unido

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Textos internos de WikiLeaks muestran que la organización intentó que su fundador violara fianza y escapara de Londres en 2010

El 2010 fue un año decisivo para Julian Assange, fundador de WikiLeaks. Su plataforma de transparencia publicó las tres mayores filtraciones sobre el gobierno de Estados Unidos: la primera en julio sobre La Guerra de Afganistán, la segunda el 22 de octubre sobre los denominados registros de la Guerra de Iraq y la tercera el 28 de noviembre, cuando filtró a la prensa internacional 251,187 cables de comunicaciones entre el Departamento de Estado estadounidense y sus embajadas por todo el mundo. Assange se entregó a la policía británica a principios de diciembre por una orden de captura que emitió Suecia debido a una acusación de violación. Ahora, documentos obtenidos por Associated Press (AP) revelan que a finales de noviembre presuntamente pidió en secreto una visa a Rusia desde Londres.

La carta forma parte de un paquete de documentos filtrados, que incluyen correos electrónicos, registros de chat, registros financieros, grabaciones secretas y otros textos. Estos, asegura el medio, muestran el principio de una creciente relación entre Assange y Moscú hasta las elecciones del 2016 en Estados Unidos, cuando el FBI asegura que la agencia de inteligencia militar de Rusia proporcionó a WikiLeaks correos electrónicos de la campaña de Hillary Clinton y otros demócratas.

“Yo, Julian Assange, le otorgo plena autoridad a mi amigo, Israel Shamir, para dejar y recoger mi pasaporte, para obtener una visa”, se lee en la carta con fecha del 30 de noviembre del 2010.

Por su parte, WikiLeaks ha negado este lunes a través de un tweet que Assange solicitara dicha visa o autorizara tal documento. “La fuente es el fabricante de documentos y el informante pagado por el FBI, Sigurdur Thordarson, quien fue sentenciado a prisión por falsificar a Assange, múltiples fraudes y pedofilia”, aseguró la organización de transparencia.

No obstante, AP asegura que ha confirmado la autenticidad de los documentos obtenidos con cinco ex empleados de WikiLeaks, quienes hablaron bajo condición de anonimato, o al verificar los detalles no públicos como cuentas bancarias, números de teléfono o boletos de avión. Por ejemplo, uno de ellos identificó dos nombres que aparecen en dichos documentos, “Jessica Longley” y “Jim Evans Mowing”, como seudónimos de dos ordenadores portátiles de la organización de transparencia.

Entre otras cuestiones, los documentos presuntamente evidencian que Assange intentó evitar ser arrestado y extraditado a Suecia por una acusación de violación y otra de abuso sexual durante un viaje al país escandinavo en agosto de 2010. Dicho caso fue cerrado siete años más tarde, cinco de los cuales ha permanecido bajo asilo en la embajada de Ecuador en Londres desde el 19 de junio del 2012.

Assange siempre ha dicho que el caso de Suecia era una preludio de su extradición a Estados Unidos. Las autoridades suecas emitieron su orden de arresto el 18 de noviembre, días antes de que se hicieran virales en la red los más de 250,000 cables que WikiLeaks publicó del Departamento de Estado estadounidense, que hablan sobre los ataques con drones en Yemen, el espionaje estadounidense en la ONU y la corrupción en el mundo árabe.

Según los documentos obtenidos por AP, la carta dirigida al Consulado de Rusia en Londres fue redactada en el ordenador de “Jessica Longley” el 29 de noviembre del 2010, un día después de haber publicado el lote de cables del Departamento de Estados estadounidense. Sin embargo, el medio señala que no pudo confirmar si la carta en cuestión llegó a ser entregada al Consulado ruso.

Shamir declaró a AP que no recordaba si había entregado la carta o si Assange llegó a obtener la visa rusa, pero tampoco negó que haya ocurrido. “No puedo excluir que sucedió”, dijo vía telefónica. En otra entrevista que hizo el 20 de enero del 2011 en una estación de radio rusa, ahora conocida como Life Sound, el periodista antisionista dijo que había negociado una visa rusa para Assange, aunque había sido demasiado tarde para rescatarlo de la investigación de crímenes sexuales.