Brexit costará 500 mdl a la semana: empresario inglés

Con información de AFP

La salida de Reino Unido de la Unión Europea, también conocida como Brexit, costará 500 millones de libras por semana, de acuerdo con Charlie Mullins, un empresario londinense negado a salir de la UE.

El presidente y fundador de Pimlico Plumbers citó cifras del instituto de investigación Centre for European Reform este miércoles a la luz de un cartel de 30 metros con la leyenda "A la mierda con el Brexit" que el mismo Mullins colocó junto a una línea de tren que cada día toman unos 100 millones de londinenses al año.

"¿Por qué este cartel? Porque creo que hay que luchar por las empresas", explica el presidente de la empresa de fontanería londinense, que señala no estar dispuesto a que sus negocios se hundan o sufran por culpa del Brexit.

"Vamos a perder un número alucinante de inmigrantes que necesitamos, que tengan alta o baja cualificación [...] y eso afectará a todas las empresas”, afirma.

"Antes donaba dinero al Partido Conservador" de la primera ministra británica, Theresa May, afirma, "pero he cambiado por el Partido Liberaldemócrata (centrista y proeuropeo, ndlr), el único que hoy hace campaña para frenar el Brexit".

Salir de la UE es para Mullins, una catástrofe, “un accidente de tráfico preparado para ocurrir, lo peor para Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial", afirma este sexagenario con el acento típico de las clases populares de Londres, cómodamente sentado en el sofá de cuero en su gran oficina.

El empresario responsabiliza especialmente a Theresa May que, en su opinión, es incapaz de llevar las negociaciones con Bruselas: "Hace dos años que negocia y no hemos avanzado nada, si acaso hemos ido hacia atrás".

Para Mullins, la salvación radica en la organización de un nuevo referéndum, una propuesta que cada vez suma más adeptos aunque hasta ahora haya sido firmemente rechazada por el gobierno.

"Estoy convencido de que si hubiese otra votación, la permanencia (en la UE) ganaría probablemente con 60% de votos", afirma, considerando que el resultado del primer referéndum en 2016 (52% a favor del Brexit) se vio adulterado por las "trampas" y las "informaciones falsas" de los partidarios de la separación.