Así crecieron las emisiones de CO2 en 2018

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de combustibles fósiles y la industria a nivel mundial aumentaron en 2018 cerca de un 2.7% respecto a 2017, con lo que suben por segundo año consecutivo, señaló el programa de investigación científica internacional, Proyecto Global de Carbono.

Dicho aumento es consecuencia del incremento sostenido del uso de petróleo y gas, de acuerdo con un informe presentado este miércoles con motivo de la 24a Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP24), que se desarrolla del 2 al 14 de diciembre en Katowice, Polonia.

En 2017, las emisiones de carbono crecieron 1.6% después de tres años de haber permanecido estables, algo que confirmó también el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, alertó que ese aumento aleja a la comunidad internacional del objetivo del Acuerdo de París de mantener el incremento de la temperatura media global en no más de 1.5 grados centígrados en las próximas décadas.

En nombre del Proyecto Global Climático la académica de la Universidad del Anglia del Este (Reino Unido), Corinne Le Quére, advirtió que este aumento de emisiones coloca al mundo más allá de la meta de 1.5 grados centígrados.

“No basta con apoyar las energías renovables. La energía fósil necesita ser eliminada y los esfuerzos para descarbonizar necesitan ser extenderse en toda la economía”, precisó Le Quére, quien dirige el Centro Tyndall de Investigación Climática de esa universidad.

Según el comité científico del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), para limitar el calentamiento por debajo de dos grados centígrados, las emisiones deben caer alrededor del 20% hasta 2030 y llegar a cero en torno a 2075.

Asimismo, para limitar el calentamiento por debajo de 1.5 grados centígrados, las emisiones de CO2 deben disminuir en un 50% para 2030 y llegar a "cero neto" para 2050.

Las emisiones globales contaminantes crecieron más del 3% anual en la década del 2000, empezaron a decrecer desde 2010, y de 2014 a 2016 se mantuvieron relativamente estables.

Pero el crecimiento de la energía global, especialmente en petróleo, gas y carbón, explica los incrementos recientes, ya que además esos recursos fósiles también aumentan en su uso para el transporte, la aviación y la navegación marítima.