¿Realmente se avecina un nuevo TLC?

PABLO COTLER ÁVALOS
*Director del departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México

El impacto fundamental económico y financiero después de la victoria de Donald Trump será para todo el mundo, pero lamentablemente México resentirá con mayor fuerza el resultado de la elección presidencial en Estados Unidos, sobre todo por el Tratado de Libre Comercio (TLC) y el impuesto especial automotriz.

El TLC es una decisión ejecutiva que puede tomar Trump el 21 de enero de 2017, y todo lo que tiene que hacer es anunciar con seis meses de anticipación a sus otros dos socios de la salida (México y Canadá); lo otro, son los impuestos al sector automotriz que provienen de México.

Los impactos a corto plazo ya se están viendo en el mercado financiero, el tipo de cambio y la caída en las bolsas bursátiles mundiales, aunque el impacto fundamental será en la economía mexicana. Sobre todo porque durante este periodo y hasta que asuma la presidencia el 20 de enero, Trump hablará de sus proyectos y eso impactará en la economía de nuestro país ante la incertidumbre.

En el próximo semestre, conforme avance el discurso del republicano, sobre todo a nivel del TLC y la industria automotriz, podría tener un impacto en el centro y norte del país, que sí venían creciendo de manera importante en la última década. Puede generar un serio problema a la economía mexicana y al gobierno por el lado de los ingresos fiscales.
Por ello, el Congreso mexicano debe repensar la Ley de Ingresos que aprobaron hace unas semanas y plantear situaciones.

POSIBLES ESCENARIOS

Si las autoridades económicas y financieras mexicanas piensan que podríamos salir bien librados en caso de que concluyera el TLC están en un error. No tenemos la fortaleza para aguantar un choque de esa magnitud por el lado fiscal. Ciertamente, el Banco Central poco podría hacer para tratar de amortiguarlo.

Se debe tomar en cuenta que la Inversión Extranjera Directa (IED) hacia México se detendría, y con ello la creación de empleos. Además, las exportaciones de nuestro país a Estados Unidos representan entre el 75% y 80% del comercio total.

Supongamos que tenemos una empresa, y el 75% de nuestras ventas van a una compañía y el dueño de ese negocio decide que con usted no quiere comerciar. Podemos hacer muchos tratados de libre comercio, el problema es que nuestro principal socio comercial nos está cerrando su puerta.

Se debe poner en perspectiva el nuevo tipo de cambio, que estima oscilará en los 20 pesos en los próximos meses, y el impacto en la inflación. Además, Banxico deberá revisar pros y contras de las tasas de interés.

Por su parte, la SHCP deberá revisar sus pronósticos de ingresos y la estructura de presupuestos.

¿DÓLAR A 24 PESOS?

Es importante que el secretario de Economía piense cómo fortalecer la economía del país y no sólo firmar tratados comerciales.

La solución no pasa por subir la tasa de interés, sino por políticas que puedan amortiguar el choque en el sector real, esto es: el empleo, la producción, exportaciones. Lo que debe hacer el gobierno mexicano es darle una seria mirada a la economía interna del país para ver la manera de fortalecer un mercado interno que se mantiene pero no crece.

DÓLAR Y TTP

El dólar podría llegar hasta los 24 pesos y fluctuar en este nivel, pero podría dispararse cada vez que Trump exponga sus planes de gobierno en términos económicos.
Nadie sabe hasta dónde va a llegar el tipo de cambio y de cierto, es muy difícil que alguien se aventure a decir que éste bajará ante los acontecimientos.

Por último, un tema que se debe descartar es el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), al que se opuso totalmente Donald Trump desde un principio.