Negociar entre vecinos, ¿quién lo hará mejor?

Era 1993 cuando Walmart Supercenter abrió su primera tienda en la Ciudad de México. La marca que nació en 1962 en Rogers, Arkansas, ha apostado por México con un crecimiento que hasta hoy se traduce en 2,280 unidades y un reciente anuncio: una inversión de 1,300 millones de dólares en los siguientes tres años para expandir su red logística en el país y la creación de 10 mil empleos directos.

“En estos últimos cuatro años, hemos invertido más de 53 mil millones de pesos (3,630 millones de dólares) y hemos abierto 526 tiendas en todas las entidades de la República”, dijo Guilherme Loureiro, presidente ejecutivo y director de la cadena minorista en México y Centroamérica durante el anuncio de la inversión.

La empresa que ocupa el primer sitio en el ranking “100 Empresas que impulsan a México y Estados Unidos”, realizado por Grupo Mundo Ejecutivo, refirma su interés por el territorio mexicano sin importar las declaraciones que el presidente electo Donald Trump ha lanzado contra la nación, como limitar las relaciones comerciales. Una intención que de ser llevada a la realidad sería una adversidad para México.

“Tenemos un gran compromiso con México, las inversiones provienen de nuestras utilidades. Lo que haya pasado de noviembre para acá no cambia nuestra apuesta por México, por invertir en nuevas tiendas en el país y que las familias continúen con ahorros en sus compras”, indica Antonio Ocaranza, director de Comunicación Corporativa de la empresa en México y Centroamérica.

Pese al entorno de incertidumbre por el que el país atraviesa, el directivo asegura que la firma se mantiene firme con el plan de duplicar sus ventas hacia 2024, una meta que definieron en 2014 para pasar de 430 mil millones de pesos a 870 mil millones de pesos, 85% de la cifra perteneciente a México y el resto a Centroamérica.

¿Es una de las empresas estadounidenses que desafía a Donald Trump? Para los expertos este año que comienza hay distintos escenarios por el panorama incierto que se vive en torno a Estados Unidos, el factor que más pesa al momento de hablar sobre el desempeño de la economía mexicana. Algunas señales ya están dadas, algunos nombramientos del gabinete del gobierno del vecino país ya se alistan y parecen indicar que Trump no se anda con medias tintas en sus declaraciones.

Ante qué retos se posicionará la economía nacional dentro de un contexto donde Estados Unidos, uno de los líderes globales, marcará el paso para su desempeño, temas como inversión, comercio, relaciones diplomáticas, mercado interno e inflación, serán factores que funcionarán como indicadores para este año. ¿Estarán presionados? ¿El optimismo se ha desvanecido?

Para Frédéric García, presidente del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG) el país continúa en la mira de los inversionistas como un destino interesante para los capitales, ello pese al contexto que pinta incierto.

“México es uno de los sitios de inversión de mayor importancia no sólo por su red de tratados, sino también porque representa un mercado excepcionalmente amplio, con una creciente clase media que ha ido aumentando su poder de compra, y lo hace altamente atractivo”, menciona en entrevista.

Información de ProMéxico indica que para 2017, cerca de 300 empresas extranjeras alistan su inversión en el país, mismas que se encuentran en una etapa para desembolsar su dinero en rubros como energía y automotriz, una noticia alentadora ante el contexto de desaliento provocado por el efecto Donald Trump.

¿Cómo llega México?

Otro dato positivo en torno al presente ambiente incierto es lo obtenido en la Ronda Uno relacionada a la reforma energética con la adjudicación de 39 contratos y el bloque Trión.

“A pesar de los factores externos, el apetito por México continúa. Muestra de ello es el éxito obtenido en la ronda 1.4 de subastas de campos petroleros de Pemex, que superó todas las expectativas y que generará inversiones aproximadas por 41 mil millones de dólares.

“Los resultados de esta licitación, que contó con la participación de las grandes petroleras como Exxon Mobile, confirman que México es un destino muy atractivo para la inversión”, señala Frédéric García.

Datos de la Presidencia de la República indican que desde la implementación del TLCAN en 1994, el comercio trilateral creció 298 por ciento.

Para Larry Rubin, representante del Partido Republicano en México, la relación entre ambas naciones es histórica y se refuerza más que por intereses políticos y económicos, debido a que los lazos culturales de antaño también pesan.

“La agenda debe ser comercial. México debe demostrar con datos económicos a Estados Unidos cómo se ha beneficiado del TLC, con esto reflejará por qué debe continuar con una relación sana y sólida. Además, a la inversa, no hay que perder de vista los dos millones de norteamericanos que radican en México”.

Rubin, también presidente de la American Society comenta que lo más importante será la reacción adecuada de la administración del presidente Peña Nieto como el papel correcto de la Cancillería ante temas que Trump ya puso sobre la mesa como el TLCAN y la deportación de mexicanos.

“En Estados Unidos la renegociación del acuerdo comercial con México significa integrar por ejemplo el tema de energía. Como éste habrá otros puntos a negociar. Sobre la deportación, va a continuar, de hecho Barack Obama es el presidente de Estados Unidos que más migrantes ha deportado en la historia del país”.

Recuerda que según declaraciones de Donald Trump, las deportaciones se efectuarán a quienes presentan record criminal y de acuerdo con un centro de estudios estadounidense, 800 mil migrantes de todas las partes del mundo presentan esta característica.

Marcando el paso…

Para los especialistas, lo que sucederá en este primer trimestre será definitivo porque será un indicador de lo que será el resto de 2017. ¿Qué inquietudes dominarán este año?
Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, menciona que considerando que Donald Trump toma posesión el 20 de enero, este periodo será trascendental para los dos países porque el republicano puede adoptar la irracionalidad o bien una postura moderada, una u otra se verá en estos tres meses.

El banco se dio a la tarea de elaborar distintos escenarios hipotéticos para prever cuáles serán los elementos de mayor preocupación. Su expectativa de mayor probabilidad es que la economía tendrá un avance de entre 1.2 y 1.5%, el tipo de cambio rondará en los 22 pesos por dólar y la incertidumbre permanecerá.

“Bajo este panorama Trump será menos agresivo. Iniciará la renegociación del TLCAN bajo los tiempos marcados en el acuerdo. Su esfuerzo está enfocado en tratar de incrementar el gasto en infraestructura en Estados Unidos, pero se tarda en dar inicio. Es probable que regrese a algunos indocumentados. Las exportaciones de México se mantienen, aunque prevalece la incertidumbre”.

FelixBoni, director general de Análisis de HR Ratings, calificadora internacional, opina que es complicado saber hasta qué punto la confusión y el entorno afectarían las relaciones comerciales y la manera en que se transmiten los beneficios para ambos países en temas como exportaciones manufactureras, asimismo, enfatiza que el primer trimestre dará pauta a tener una mayor certidumbre sobre los siguientes meses.

“Los primeros tres meses marcarán lo que pasará el resto del año. Podría ser porque se sabrá con mayor certeza el tono de las líneas de las políticas que aplicará el presidente electo Donald Trump y una de ellas es muy importante: la política fiscal hacia México”.

Boni explica que en el corto plazo, habría una demora de algunos proyectos de IED y en caso de que México aumente su deuda, tendría que colocar bonos en el mercado para aumentar sus ingresos.

Carlos Capistrán, economista en jefe de Bank of America Merrill Lynch México, firma global de consultoría en inversión para compañías e inversionista institucionales, subraya que la expectativa de avance del PIB del país para esta año se ubica en 1.3% “por el posible cambio en las reglas del juego”.

“Este estimado se ve afectado por la incertidumbre, políticas anti-inmigratorias y anticomerciales de Estados Unidos hacia México, además vemos que por algunos meses la inversión podría limitarse”.

El especialista enfatiza que México cuenta con una economía bien posicionada, y este último efecto en las inversiones sería cuestión de tiempo, pues no se prevén salidas masivas de capital.

Incluso, avizora que el tema electoral presidencial en el país empezará a tomar forma en cuanto a perfilar candidatos a suceder a Enrique Peña Nieto.

“En 2017 habrá menores flujos de capital en comparación con años anteriores, ello se debe a que las autoridades como el Banco de México han actuado con medidas oportunas como la subida de tasas de interés”.

¿División territorial?

Gabriela Siller Pagaza de Banco Base, señala que un foco de alerta para este año sería la construcción del muro fronterizo entre ambos países, el cual ascendería a un costo de 24 mil millones de pesos.

“Tardaría cuatro años en edificarse, además incrementaría la deuda de México en 13 por ciento. Hoy es de 176 mil millones de dólares. Habría salida de capitales, recorte en la calificación crediticia, aumento de tipo de cambio en 23 pesos por dólar. Este escenario depende de negociaciones diplomáticas, no se puede medir en términos de probabilidad”.

La experta comenta que la mejor medida que pueden tomar las empresas es anticiparse con la contratación de coberturas y en su planeación anual hacer ajustes en cada trimestre para monitorear el desempeño económico del país.

Larry Rubin opina que el muro es un tópico sensible para Estados Unidos y se relaciona con la percepción de inseguridad justo en la frontera sur con México. Comenta que hasta ahora existe una división edificada y que se termine en la parte restante no supondría alguna afectación para México.

“Los estadounidenses se sienten expuestos a la inseguridad y la percepción es que se filtra en la frontera sur con México. Ya hay 1,000 km construidos, que se concluya, la afectación es poca para México, siempre y cuando no lo pague. No debería existir la propuesta del muro, cualquier nación es soberana y está en su derecho de construir un muro en sus fronteras”.

Felix Boni de HR Ratings dice que ante este panorama, lo más preocupante es la especulación, pues determinar decisiones de inversión se torna riesgoso. Sobre el tema del muro, destaca que México no pagará por él, ya que Donald Trump deberá acatar la decisión del Congreso de su país.

“El gobierno no va a firmar un cheque, ello no pasará. Si Trump quiere que México pague debe ser autorizado por el Congreso”.

Por su parte, Carlos Capistrán de Bank of America Merrill Lynch México, menciona que es anticipado conocer lo que ocurrirá este año y si de inversión se trata, el tipo de inversionista influye.

“Depende el tipo de inversionista, alguien de largo plazo en algún sector en particular que quisiera traer una planta ligada al TLC, decidiría poner en espera o retrasar su inversión. Quien compra acciones en la Bolsa Mexicana de Valores es posible que con la corrección de precios y en el tipo de cambio, empezará a comprar acciones porque son más baratas”.

Los especialistas señalan que otros factores figurarán en el entorno mundial como las elecciones de Francia en próximos meses, asimismo los efectos del Brexit se empezarán a sentir en la Unión Europea; variables que podrían tener un efecto indirecto en México.

Los ánimos no descienden, el optimismo busca su lugar, el reposicionamiento de México entre una situación no tan favorable tiene un nombre: Estados Unidos. Hasta ahora todo apunta a que Donald Trump intentará llevar sus palabras a los hechos, algo que sin duda será la oportunidad para que el país demuestre su fortaleza.