El rumbo de la inflación en 2017

POR FONDOS SURA

En las minutas del Banco de México (Banxico) publicadas el 29 de diciembre de 2016 se explica que el ajuste de 50 puntos base realizado en la última reunión sobre la política monetaria del año se debió principalmente a: 1) el incremento en un cuarto de punto efectuado por la FED (Banco Central de Estados Unidos) a su tasa de referencia de 0.50 a 0. 75; 2) una marcada preocupación por el deterioro en el índice de precios y las perspectivas a mediano plazo.

Al cierre de 2015 la inflación terminó en 2% como resultado de la reforma realizada en el sector telecomunicaciones y al ajuste que se dio en los precios, primordialmente de telefonía móvil. Este es el dato más moderado desde que el Inegi tiene registro.

Sin embargo, en comparación con el año anterior, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se elevó 3.36% al cierre de 2016; este incremento en la inflación se derivó principalmente por el tipo de cambio y el aumento en los precios de la gasolina.

Aunque la última encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado realizada por el Banco de México revela que el pronóstico de la inflación para 2017 se ubica en 4.13%; algunos analistas podrían ajustar su estimación hacia un nivel más cercano al 5%, recordando que la meta de precios de Banxico es de 3% +/- 1%, y no se contempla un regreso al rango oficial en lo que resta del año.

A continuación los tres factores principales que impactarán la inflación en 2017:

Tipo de cambio

Durante 2016 el peso mexicano sufrió una depreciación de 20.4% como resultado de un fortalecimiento generalizado del dólar así como de riesgos acrecentados en la balanza de pagos mexicana y las características de liquidez de la moneda. Aún con las medidas tomadas por Banxico, el alza en el tipo de cambio promete seguir impactando el precio de las mercancías y contagiando los servicios, como parece ya estar ocurriendo. Es importante mencionar que cuando los precios de los servicios empiezan a escalar, es difícil que su dinámica retorne a la senda anterior, convirtiéndose en un factor inflacionario de alta persistencia. La elevada incertidumbre asociada a las acciones proteccionistas del nuevo gobierno de Estados Unidos puede seguir repercutiendo en la divisa. Los analistas no han perdido tiempo pronosticando sucesivamente niveles más débiles de tipo de cambio hacia el cierre de 2017.

Liberalización de los precios de las gasolinas

En México, las gasolinas Magna y Premium sufrieron un incremento en precios máximos de 14% y 20%, respectivamente; esos niveles serán nuevamente revisados en febrero, y luego la asignación será diaria. Los precios de las gasolinas comenzarán a liberalizarse por regiones en los próximos meses. Todo esto tendrá una incidencia en la inflación por sus impactos directos y de segundo orden.

Ajuste en los precios del gas

A partir del primer minuto de 2017 los precios del gas licuado de petróleo se liberaron, desinhibiendo un rápido y abrupto ajuste en las tarifas que borró el descuento de 10% que el gobierno federal fijó en agosto y septiembre. Es importante mencionar que el gas LP es consumido por el 70% de los hogares en México, por lo que la dinámica de inflación podría verse impactada por este factor.

Estos elementos colocan un claro sesgo negativo a la perspectiva de la inflación, dado el entorno de encarecimiento de las referencias globales del crudo, alentadas por un recorte de producción entre los miembros de la OPEP y Rusia durante 2017.

Sin embargo, esos riesgos pueden ser sopesados con otros factores: que esos recortes decepcionen; las variaciones estacionales (por ejemplo, en gasolina y gas LP los precios de referencia cambian durante el verano e invierno); mejoras operativas por la participación competitiva de agentes privados y una posible (aunque poco probable) apreciación de la moneda podrían mitigar el fuerte pesimismo en torno a la senda de inflación que podría vivirse en México a lo largo del nuevo año.

Para preservar y continuar la construcción de nuestro patrimonio debemos tener una perspectiva balanceada, informada y cauta respecto al comportamiento de los factores antes mencionados. Ante un entorno de volatilidad que se observa en el país, una buena opción podría ser tomar posiciones en instrumentos defensivos de tasa real así como diversificar en una selección de activos con expectativas de atractivos rendimientos.