México en la era de Donald Trump: una ventana de oportunidad

Con la asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, y las manifestaciones disruptivas que están ocurriendo y faltan por suceder, especialistas en prospectiva estratégica de BigFoot opinan sobre la postura que México deberá tomar para trazar nuevas rutas de crecimiento.

Los jóvenes, la tecnología y la base de la pirámide de nuestra población deberán ser los ejes en esta transformación, aseguran.

Susana Oliva, directora general de BigFoot, comenta que la historia de la humanidad nos ha demostrado que una crisis, es el acelerador más importante para traer cambios y crecimiento; y en esta ocasión, podríamos estar frente a una ventana de oportunidades.

“Debemos dejar de tener sólo una visión pesimista. Nuestros esfuerzos deberán estar centrados en incrementar nuestra productividad y competitividad, y sobre todo, impulsar el mercado local y latinoamericano. Tenemos una población extensa que, más allá de considerarse como un capital humano diverso, también son consumidores potenciales”

Por otro lado, y en su expertise en las características de cada generación, BigFoot asegura que debemos impulsar a nuestros jóvenes (en su mayoría generación Z) a emprender y resolver con tecnología necesidades de la población y problemas como la escasez de agua, energía, salud, entre otros.

No obstante, necesitamos gobernantes y líderes diversos que se interesen realmente por el crecimiento del país, cuyo deseo sea generar un impacto social real productivo, pero sobre todo que sean capaces de re definirnos como mexicanos, insiste Oliva.

“Estamos en tiempos de constante cambio, donde el liderazgo de personas con un seniority de experiencia no será suficiente si no están dispuestos a tomar riesgos”

“Necesitamos disipar las emociones de miedo, incertidumbre y resentimiento de nuestra sociedad transformándolas en algo positivo, dejando atrás los obstáculos que nos hemos puesto. Debemos buscar donde nunca habíamos buscado y utilizar los recursos que nunca habíamos utilizado”, asegura Susana Oliva.

Por su parte, las empresas mexicanas están obligadas a capitalizar el momentum y sumarse a la visión, transmitir una actitud responsable y propositiva a sus colaboradores, impulsando el cambio cultural desde la proactividad corporativa.

“La posibilidad de emprender desde cualquier trinchera, será posible. “El ser resolutivo se antepondrá al pesimismo. México no va a continuar en la queja, el reclamo y el conformismo. Este panorama ya no será suficiente para muchos mexicanos; por lo contrario, darle la vuelta representa oportunidades de crecimiento, quizás no para los mismos de siempre ni de la misma forma que antes, pero hasta eso es una buena noticia”, concluye Oliva.