Cine mexicano: ¿Por qué las empresas deben invertir en él?

NANCY MOYA-BURGER

En una ceremonia que será recordada después de anunciar equivocadamente a la película ganadora, el premio Óscar nos hace reflexionar la noche de ayer sobre las posibilidades que tiene México para generar cintas cinematográficas de manera exitosa.

Los expertos en esta materia aseguran que el cine en México debe ser visto como una oportunidad de negocio no solo para los cineastas, si no también para las empresas mexicanas que apoyan a esta industria a través de estímulos fiscales.

Cristina Prado, directora de Promoción Cultural del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), manifestó que la falta de recursos de los cineastas y presencia internacional así como el apoyo insuficiente por parte de las autoridades, son los principales problemas del cine mexicano.

Es por eso que el Congreso de la Unión aprobó hace más de 10 años el Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional, también conocido como Eficine 189, cuyo objetivo principal es favorecer el desarrollo de diversos sectores económicos del país.

El estímulo, que debe ser autorizado por la Secretaría de Hacienda, no solo beneficia a los contribuyentes en mejorar su imagen corporativa si no también aportan en la consolidación de la economía del cine mexicano.

Un reporte publicado en 2016 por la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine) informó que se generan cerca de 400 empleos en México por cada largometraje de 90 minutos y que en su mayoría es apoyado ya sea por inversiones privadas y/o Eficine.

Marco Julio Linares, coordinador ejecutivo de Eficine, señaló que este programa que se impulsó desde 1995 y que desde su aprobación “se ha convertido en la principal herramienta de apoyo económico que se hizo con el fin de reactivar la producción cinematográfica mexicana que se alcanzó en la época del Cine de Oro”.

Por su parte, un miembro del comité de Eficine de la tequilera José Cuervo, empresa que ha apoyado a más de cinco productoras mexicanas en los últimos años para la producción y distribución de cintas, declaró que los incentivos fiscales garantizan un beneficio que es independiente del resultado comercial de la película.

“Es un buen negocio, no porque genere grandes plusvalías, sino por las ventajas fiscales además de que es seguro ya que el beneficio tributario se obtiene casi siempre”, aseguró la fuente, quien no quiso revelar su nombre.

Asimismo manifestó que el producto no es para todos los públicos puesto que está pensado para empresas con cuotas fiscales positivas y su función es compensar saldos y reducir el impuesto que la empresa tiene que pagar.

Estadísticas y casos de éxito

De acuerdo a los datos oficiales del Imcine, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aprobó el año pasado alrededor de 650 millones en la producción de 65 cintas que se producirán este año y cerca de 50 millones en la distribución de 33 películas a través de Eficine.

Ambas cifras son la máxima cantidad de aportación que se puede otorgar a las casas productoras de acuerdo a los reglamentos alineados en el Artículo 189 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR).
Una de las películas ganadoras que comenzará a rodarse a mediados de este año es Matando Cabos 2, la cual recibió cerca de 18 millones por parte de su contribuyente aportante el banco Santander México.

El presupuesto total de este proyecto es de 45 millones, lo cual significa que el 40% de su costo es financiado a través de Eficine, siendo una de las cifras más altas de los proyectos de inversión en la producción cinematográfica en 2016.

Mariana Aceves Fernández de Jáuregui, productora de Lemon Films, empresa encargada en el guión y producción de esta cinta, señaló que lo primero que se fija un contribuyente es en la experiencia del equipo.

“Casi todas las empresas y sobre todo las grandes compañías quieren asegurarse de que se cumplan los requisitos en el tiempo establecido”, agregó Aceves.

Asimismo indicó que el objetivo de la cinta no es tan importante siempre y cuando no incluya temas de violencia, drogas o narcotráfico.

Por su parte, la productora guatemalteca Pamela Guinea de la película mexicana Tesoros, la cual fue estrenada este mes en la edición 67 del Festival Internacional de Cine de Berlín, manifestó que el tema de su película le ayudó a acercarse a las empresas y convencerlos de que le financiaran la cinta.

“Creo que lo que nos ayudó fue nuestro enfoque que aborda temas de educación infantil, los cuales no son muy comunes en el cine mexicano”, expresó Guinea.

La película tuvo un costo arriba de los 20 millones de pesos y en 2014 obtuvo un fondo a través de Eficine de 6 millones de pesos, equivalente al 30 por ciento del costo total por parte de las empresas Mexichem y Aeropuertos del Sureste.

Beneficios de invertir en el cine

Es muy importante tener en cuenta que como cualquier otra inversión que se realice, esta tiene un nivel de riesgo. Por esto antes de tomar una decisión debe asesorarse por personas expertas en el tema.

Natalia Agudelo Campillo, Gerente General de Mad Love Film Factory, productora ubicada en Colombia, país que también cuenta con estímulos fiscales similares a los de México, sugirió las siguientes recomendaciones:

• Busca abogados expertos en cine y que conozcan la ley de cine para que lo representen
• Elige proyectos ganadores que sean fáciles de comercializar, no solo en el país donde se produce si no afuera
• Acepta proyectos que estén avalados por la ley de cine, esto con el fin de obtener los beneficios tributarios
• Escoge productoras que en el momento de la negociación le presente cifras claras en cuanto a su plan de inversión y de recuperación, que le muestre de manera aterrizada y sin inflar los estimados de retorno de la inversión
• Trata que los actores que participan en el film sean conocidos
• Un buen guión es en gran medida el éxito de la película
• Por último, la estrategia de mercadeo y promoción de la película debe hacerse buscando un reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional.