Publicidad exterior en CDMX, 90% es ilegal

FERNANDA QUEVEDO

En la Ciudad de México el 90% las vallas publicitarias son ilegales porque no cumplen con lo establecido por la regulación de la Ley de publicidad exterior o no cuentan con la licencia debida, aseguró Jorge Carlos Negrete, presidente de la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano (FRRPU).

“La industria de la publicidad exterior, que está valuada en 7,500 millones de pesos al año, sufre muchas irregularidades debido a la corrupción que la aqueja debido a que sólo el 3% de los municipios del país tienen algún reglamento que regula específicamente este tipo de publicidad. Esto se traduce en que si se desea poner un anuncio en algún estado “no regulado” se logra por medio de actos corruptos”, afirmó Negrete

En ese tenor, detalló que en la CDMX este negocio deja 3,500 millones de pesos al año -de lo que se tienen registro. Sin embargo, según información de la Secretaria de Desarrollo Urbano y de Vivienda (Seduvi) el número de licencias para publicidad exterior en el último año fueron alrededor de 60, y existen más de 4,000 vallas.

“El número de vallas por cada licencia es de 5, es decir que, si hay 60 licencias deberían existir 300 vallas publicitarias, no obstante, existen 4,000, esto se traduce en que sólo el 7.5% de los anuncios que existen en la capital cumplen con la regulación”, aseveró.

Por otro lado, frente al incidente donde en un espectacular del segundo piso del periférico se transmitió un vídeo pornográfico, el especialista aseguró que los contenidos de igual forma deben ser vigilados, ya que es muy complicado que estos se regulen por la diversidad de temáticas
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“Los contenidos de la publicidad exterior no son regulados; se regulan las dimensiones, espacios, entre otras cosas. Se sabe que es complicado encuadrar este aspecto, pero lo que sí deben cumplir estos anuncios es no trasmitir ningún mensaje o exhibir alguna imagen que ponga en juego la dignidad de las mujeres y niños, en este caso se quebrantó esa norma”.

Finalmente, dijo que este tipo de accidentes pueden ser provocados por un error humano o por el supuesto “hackeo” con el cual se justificó la empresa dueña de dicho espectacular. Además, agregó que el exceso de anuncios, de la índole que sean, es contaminación. “Un asunto de salud pública que se ha dejado de lado”.