British Petroleum, de moda en México; ¿borrón y cuenta nueva?

Hace algunas semanas, la petrolera BP abrió su primera estación de gasolina en el concurrido Satélite, al norte de la Ciudad de México. Al ser la primera en su tipo, después de que todos los automovilistas veían la imagen de Pemex por todos lados, muchos quisieron probar la experiencia de una nueva marca.

La innovación de BP es que ofrece Diésel con tecnología ACTIVE, la cual contiene un “ejército” de moléculas antisuciedad diseñadas para proteger al motor de las impurezas. La página de internet de la firma sugiere que el uso continuo de este combustible forma una barrera capaz de mejorar el funcionamiento del vehículo.

En redes sociales, varias personas aseguran que en el lugar, conocido como Combustibles BP, el servicio es de buena calidad. Lo único malo son los tiempos de espera, pues la estación siempre está repleta de coches esperando recibir gasolina.

¿Lo único malo?

De la memoria colectiva ha desaparecido aquel episodio de 2010 en el que British Petroleum (BP) fue culpable de un derrame ocurrido en la plataforma Deepwater Horizon del Golfo de México, mismo que causó la muerte de 11 trabajadores y el peor desastre en aguas costeras. Fue hasta 2012 que la firma se declaró culpable por lo sucedido.

La petrolera acordó el pago de 4 mil 500 millones de dólares y la responsabilidad de una multa de mil 256 millones de dólares, la mayor en la historia de las empresas estadounidenses. Recibió 11 cargos de negligencia por la muerte de los trabajadores, 2 por daños al medio ambiente y uno por la obstrucción al Congreso estadounidense.

En 2012 también se dio a conocer que BP destinaría 525 millones de dólares de la reclamación de seguros con reguladores estadounidenses.

El incidente ocurrido en el pozo Macondo provocó el derrame de 4.9 millones de barriles de petróleo en el Golfo, mismos que permanecieron 87 días en el agua y contaminaron la costa de Texas a Florida.

Continúan las consecuencias

Hasta 2015 todavía existían marcas de petróleo en el mar y el daño a los animales de la zona fue devastador. Las tortugas marinas ya no llegaban a anidar, la muerte de delfines se triplicó y los peces desarrollaron enfermedades cutáneas.

Associated Press consultó a 26 científicos, quienes aseguraron que la salud del Golfo de México disminuyó un 12%. BP, por su parte, informó que el lugar se estaba recuperando y menos del 2% de los sedimentos del agua y lecho marino excedía los límites de toxicidad permitidos por el gobierno de Estados Unidos.

En el séptimo aniversario del desastre, la revista Science aseguró que el desastre está valorado en 17 mil 200 millones de dólares. La marea negra cubrió una superficie equivalente al estado de Virginia y contaminó el litoral de 5 estados norteamericanos.

La pelea

Tras la apertura de la sucursal en Satélite, BP tiene el propósito de operar 1,500 estaciones en los próximos 5 años, de acuerdo con Álvaro Granada, director general de Downstream de la firma en México. Luego de la entrada al centro del país, el plan de crecimiento sería llegar al resto de país, principalmente al Bajío.

Tan sólo en Combustibles BP, la comercialización llega hasta los 100 mil litros de combustible vendidos a diario. Los clientes aseguran que aquí sí se venden los “litros de a litro” y el combustible “rinde más”.

Un vaso de café o agua es lo que algunos clientes llegan a pedir en la sucursal. El día de la inauguración se regaló como muestra de agradecimiento por parte de la empresa; sin embargo, ahorita ya no opera de esa manera, aunque algunos clientes lo pidan.