Cemex, la pequeña que construyó un gran futuro


La cementera llegó a comprar empresas caras en el extranjero, pero el tiempo le dio razón a su estrategia y hoy tiene presencia en más de 50 países
ANGÉLICA HERNÁNDEZ

Luego de más de 100 años de haberse fundado, Cementos Mexicanos (Cemex) es hoy una empresa con presencia en más de 50 países y tiene alrededor de 44 mil empleados en el mundo. El accionista mayoritario y director general de Cemex es Lorenzo Zambrano, nieto del fundador.

En 1906 comenzó la historia de este emporio, con la apertura de la planta Cementos Hidalgo, en el norte de México, y pasó de ser una empresa local a ser uno de los jugadores protagonistas globales en la industria cementera.

Afectados por la Revolución Mexicana, Cemex suspendió su producción en la planta Cementos Hidalgo en 1912 y siete años después, con un ambiente político y económico difícil, reinició parcialmente la producción; para 1921 tenían la planta en operación plena e ininterrumpida.

En 1920 Cementos Portland Monterrey inició operaciones con una capacidad de producción anual de 20 mil toneladas y fue el primer horno de la planta que utilizó la tecnología más moderna de su época, para satisfacer preferentemente la demanda del noreste de México.

Después de 30 años, Cemex instaló su segundo horno, en Planta Monterrey, con lo que incrementó en 100% su capacidad para satisfacer la demanda de la región, más tarde Cementos Hidalgo y Cementos Portland Monterrey se fusionan para formar Cementos Mexicanos, hoy Cemex y un cuarto horno arrancó producción en Monterrey, con una capacidad diaria de producción de 300 toneladas.

De mediados de la década de los años 60 hasta la mitad de la de los años 80, en el siglo XX, Cemex se distinguió por su crecimiento que lo llevó a convertirse en el líder del mercado en México. En este periodo, la empresa duplicó sus volúmenes de exportación.

Antes, en 1966 extendió su dominio hacia el sur del país, con la adquisición de la planta de Cementos Maya, en Mérida, con lo que a través de la firma Cemento Portland Maya satisfacía la demanda de cemento de esa región.

A partir de 1976 empezó a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), e incrementó su presencia en el occidente del país, con la adquisición de Cementos Guadalajara.

A partir de 1992 inició su internacionalización; año en que compró Valenciana y Sanson, las dos compañías cementeras más grandes de España y aunque en aquel tiempo se publicó que había comprado caro, luego el tiempo les dio la razón. Posteriormente inició operaciones en Venezuela, Panamá, Estados Unidos, República Dominicana, Colombia, Costa Rica, y luego en Asia y África.

Para el año 2000 la empresa se convirtió en el productor de cemento más grande de Norteamérica, tras adquirir Southdown, Inc. en Estados Unidos; lanzó su proceso Cemex Way, iniciativa para identificar, incorporar y ejecutar en forma estandarizada las mejores prácticas a través de toda la organización, y Standard Poor’s calificó con grado de inversión el perfil crediticio de la cementera.

Al año siguiente fortaleció su presencia en Centroamérica, al iniciar operaciones en Nicaragua y en el mercado asiático con Saraburi Cement Company, en Tailandia; donde inició su servicio a clientes en línea, permitiéndoles hacer pedidos, comprar productos y tener acceso a diversos servicios electrónicamente.

De acuerdo con el reporte anual de la empresa, durante 2012, luego de seis trimestres consecutivos de crecimiento año contra año, el flujo de operación (EBITDA) creció 10%, hasta 2,615 millones de dólares en 2012, a pesar de un decremento de 2% en las ventas netas consolidadas de 14 mil 984 millones de dólares.

Ahí no se estancó y participó en varios proyectos importantes de infraestructura incluyendo la Presa La Yesca, en Nayarit, para el cual se requirieron aproximadamente un millón de m3 de concreto premezclado.

En Egipto, surten cemento para la construcción de una presa para captar las mareas y una planta hidroeléctrica en el Río Nilo que se espera genere 32 megawatts de energía y mejore la irrigación de una superficie de unos 1.6 millones de acres, equivalente a unas ocho veces la que abarca la ciudad de Nueva York.

Mientras tanto, en Panamá son el único proveedor de 100 mil toneladas de cemento para la construcción de la Línea 1 del Metro de la nación centroamericana, un tramo de aproximadamente 14 kilómetros que conecta dos importantes centros del área metropolitana de la Ciudad de Panamá.