¿Cómo afectan los “chismes” a las empresas?

El éxito de una empresa depende en gran medida de la productividad de sus colaboradores. Por ello es importante que exista un ambiente laboral sano que motive a desarrollar todas las actividades de la mejor manera.

Por otro lado, si existen en un ambiente de falsa credibilidad, éste puede tener el poder de distorsionar los mensajes emitidos en una empresa, según refiere el especialista en comunicación interna, Paul Capriotti, en base a un estudio aplicado a 500 participantes en la Universidad de Rovira i Virgili para detectar la percepción del chisme en el lugar de trabajo.

En este estudio, 400 participantes afirmaron haber recurrido a esta práctica para sobresalir en algún aspecto o dejar en mal las actividades de un compañero de trabajo.

Los chismes más comunes, según el informe "Oye, ¿qué crees? Comunicación informal en la oficina" se refieren al desempeño laboral, errores en el proceso de labor y romances o infidelidades.

Y a pesar de que una atmósfera laboral sana debe ser el objetivo de toda institución, los análisis de Bempowering, empresa especializada en detectar vulnerabilidades en las organizaciones, arrojaron que sólo una de cada diez empresas en México se ocupan del aspecto comunicacional entre su equipo de trabajo.

Sin embargo, “la comunicación interna es un factor determinante para aumentar la rentabilidad de las organizaciones, cumplir con los objetivos establecidos y reducir la circulación que pudiera estar distorsionada, esto con el fin de reducir el riesgo de conflicto” afirma Esther Murow, consultora en estrategia e inteligencia de negocios con más 15 años de experiencia y CEO de Bempowering.

Así es cómo afecta el chisme a las empresas

Más de la mitad de los lugares de trabajo que desarrollan un clima de trabajo tóxico tienen el chisme como su principal forma de comunicación y llega a convertirse en una forma de acoso laboral.

De hecho, es común que los superiores empiecen el rumor, entonces, los empleados se cuestionan generando un ambiente de hostilidad "si el jefe lo hace, por qué no hacer lo mismo" comenta la CEO de Bempowering.

Esto intoxica el ambiente, pues el trabajador se engancha en los chismes por ganar favoritismo. Por eso importante que el ejemplo comience desde los directivos, pues una figura de autoridad no puede darse el lujo de cruzar las líneas de comunicación.

Por otro lado, cuando un colaborador es objeto de murmuraciones por parte de sus compañeros, su rendimiento decae y esto obstaculiza el incremento de productividad de toda la empresa y genera pérdidas graves.

El psicólogo Jesús Felipe Uribe, investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM, asegura que el chisme mal intencionado genera estrés, pérdida de concentración, inseguridad y depresión en el ámbito personal.

El lado positivo

Sin embargo, no todo lo que tiene que ver con los rumores debe ser negativo, en un artículo dedicado a la práctica del chisme, publicado en la revista Scientific American Mind del año 2008, Mc Andrew menciona que el chisme era una actividad que podría traer beneficios al ser humano, ya que compartir secretos e historias une a las personas, fortalece la amistad y nos alecciona sobre convenios y normas sociales.

“Si bien, la mayor parte de los chismes giran alrededor de cuestiones personales, muchos de los casos la información que recibimos de otros nos puede ser de ayuda para hacer mejoras o corregir errores.” Argumenta Esther Murow.

Desde esta visión, es posible darle una connotación positiva al chisme, o en palabras de Esther Murrow, “Hay que aprender a tomar la información que no es de utilidad y desechar aquella que puede surgir a partir del ocio”.