¿Qué pueden aprender las empresas del fracaso de Kodak?

En 1976, Kodak tenía una cuota de mercado del 90% de las ventas de rollos fotográficos y un 85% de la ventas de cámaras. Y aún así, el 19 de enero del 2012 —después de 123 años de haber sido fundada— se declaró en bancarrota.

¿Qué le pasó a esta empresa que albergaba a los mejores ingenieros de su país y que presentaba ganancias en miles de millones de dólares? De algún modo, Kodak fue el Google de su época y aún así perdió ante los cambios disruptivos de la tecnología.

1. La disrupción obliga a la transformación

Para que una compañía logre vencer en un mundo que cambia rápidamente tiene que pensar en el futuro. “Hay que estar pensando hacia adelante”, dijo Miguel Leal, Consulting & Strategy de Big Foot en el evento Reset 2015.

Y, aunque Kodak invirtió 5 mil millones de dólares en la imagen digital, la ventaja de los que quienes empezaron primero fue demasiado grande. La empresa fue incapaz de ponerse al día con la competencia.

2. No fomentaron el intraemprendimiento

“Pero al mismo tiempo”, dice Leal. “Hay que estar pensando en el ahora. Stay Young”. Uno de los errores de la empresa fue no haber valorado el talento dentro de su compañía: Steve Sasson inventó la imagen digital cuando ya no trabajaba en Kodak.

“Lo que requieren las empresas es tener un píe en lo que está pasando ahora, el hecho de no saberlo es una desventaja”.dice Leal. El intraemprendimiento es el motor de innovación de las empresas. Pero “debe ser provocado y debe ser nutrido”.

3. No tenía un propósito

Siendo una de las empresas más grandes, Kodak pensó que no tenía que preocuparse, sin embrago, en los negocios de ahora los mejores activos son los propósitos y las ideas. Como lo hace Google y Facebook —o como lo hicieron Bill Gates y Steve Jobs—, quienes no piensan en las ganancias, sino en cambiar el mundo. Ese cambio no lo pudo dar Kodak, quien sólo se dedicaba a distribuir imágenes.

Las grandes empresas se enfrentan, actualmente, a compañías que nacieron montadas en las nuevas tecnologías. Cuentan con una visión innovadora y tienen un crecimiento exponencial, pues son innovadoras, tienen más recursos a su alcance y cuentan con la tecnología necesaria. Es por eso que toda empresa que quiere sobrevivir tiene que entender que la disrupción obliga a la transformación.