Panini, el negocio del coleccionismo que no pasa de moda

Un señor llega con una lista en la mano para adquirir las estampas que le faltan a su nieto. Y es que en las oficinas de Panini hay un cuarto espacial donde se almacenan miles de viñetas que esperan completar ese rompecabezas interminable: el del coleccionismo. Por internet también se pueden conseguir e, incluso, por redes sociales la comunidad se organiza para realizar intercambios masivos, proponen un punto de encuentro y empiezan las negociaciones.

Ivam Faria, director general de Editorial Panini, llegó a México en 2012 para dirigir una empresa que sólo se dedicaba a los álbumes de estampas. Y durante estos años, su mayor reto ha sido diversificar la compañía. Actualmente, la firma publica cómics, mangas y coleccionables.

En México hay 18 eventos relacionados con los cómics y Panini está en todos ellos, el mercado estaba ahí y la compañía se dispuso a tomarlo.

“El reto de esta decisión (la de traer los cómics a México) fue justificar financieramente que en un país latinoamericano, con costos más altos de producción, se pudieran vender a un precio accesible”, dice.

Sin embargo, “poner productos nuevos en el mercado y ver la aceptación del público me da mucho ánimo, me dan muchas ganas de hacer crecer las cosas”. Y es que en México, esta decisión fue muy acertada: la compañía tiene 12 títulos de cómics en circulación y 10 mangas que se venden más que el cómic entre los jóvenes de entre 12 y 25 años.

Además, este año lanzarán dos álbumes mensualmente; aunque cada mes existen entre cinco y seis en venta, pues su periodo de vida varía de dos a ocho meses.

Uno de los mayores retos de la empresa es mantener vigente su modelo de negocio frente a las nuevas tecnologías. “Tenemos que mantenernos actualizados, utilizamos los smartphones, el internet. Panini pone algunos de sus álbumes en línea: conectamos el producto digital con el físico”, comenta Faria.

Y sobre las estrategias que emplean en contra de estas nuevas tendencias menciona que tienen que “tener información actualizada”.

“Hay que tener contenido que el usuario no pueda encontrar en internet. Con innovaciones tecnológicas, con información innovadora y productos conectados con lo que los jóvenes buscan en el mercado”.

Y aún así, su modelo de negocio parece no pasar de moda, pues su público va de los cuatro a los ochenta años. Y, de hecho, los productos que lanzan no los determina la empresa, los determina el mercado. “Si hay una película, tenemos que salir con la película”, dice Faria. “Si hay un campeonato, tenemos que seguir sus fechas”.

“La sociabilidad del producto es algo que no pueden emular los medios digitales”, sentencia. “Una vez que un niño tiene su estampa aprende a negociar para intercambiar, conoce muchas personas y hace nuevos amigos”.

Panini no informa sus ventas, pero ejecutivos dicen que el álbum del Mundial de Brasil batió récords para la empresa de Modena, Italia. Durante este evento, su fábrica en Sao Paulo, trabajó día y noche. Producían 8 millones de sobres por día. Un 75% de los sobres se quedaba en Brasil y el resto salía para todo América Latina.

Además, gracias a este evento, más de 20 mil personas se reunieron en el Estadio Azteca para intercambiar estampas.

En México, uno de los álbumes más vendidos fue el de Hary Potter. Y los álbumes de futbol local siempre tienen números fantásticos de ventas. Actualmente la NFL está creciendo bastante.

Puedes conocer más de Ivam Faria y de Panini en la edición de marzo de Mundo Ejecutivo.