Industria metalmecánica, tiene corazón de acero

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La industria metalmecánica en México está sincronizada. Aun así, existen engranes por lubricar

Aunque el sector metalmecánica es de los más dinámicos en México (participa con el 14% del PIB manufacturero) y su pronóstico de crecimiento no deja de ser favorable, sus actores coinciden en que para una mejor evolución aún requiere de tecnología, inversión y capacitación orientada a la industria, además de mayor índice de productividad.

Distribuidoras como Herramental Monterrey, informan tener tres iniciativas con respecto a entrenamiento técnico. “La más importante es una escuela llamada Seminarios Técnicos Asociación Civil (Setec), en la cual se capacita en nuevas tecnologías e innovación a técnicos e ingenieros”, platica a Mundo Ejecutivo Emilio Lozano, director general de la empresa.

Al año asisten a sus seminarios un promedio de 1,300 personas. La capacitación es de cuatro horas con una parte teórica y otra práctica, va de la inducción en la tecnología al aprovechamiento de herramientas.

“También invitamos a jóvenes destacados de escuelas técnicas a que nos visiten y vean lo que es en la práctica real el uso de herramientas y maquinaria. Por ejemplo al Conalep, al fin nosotros como empresa mediana, hacemos donaciones en especie de equipo que sirve al alumnado para acondicionar sus talleres. Así es como apoyamos el futuro de esta industria”, dice Emilio Lozano.

Mariano E. Conde, director de Mercadotecnia de Grupo Hi-Tec, coincide. Cree que las escuelas empiezan a darse cuenta que deben dar “un brinco” al entrenamiento de equipo de control numérico (es decir por automatización, ya no manual) para que los jóvenes salgan mejor preparados y más competitivos.

“Nos ha tocado entrevistar a muchachos para algún puesto y dicen ser técnicos en operación de máquinas pero no saben casi ni prenderlas. Es un pendiente por resolver, vincular las aulas con la industria. Tenemos estrategias importantes para que egresen conociendo las marcas que nosotros comercializamos. Estamos haciendo esfuerzos por tratar de entrar más a las escuelas, les ofrecemos asesoría y obsequiamos simuladores para que los estudiantes sepan operar el equipo sin tenerlo físicamente”, añade.

Lozano Cavazos, de Herramental Monterrey, considera que hay estados muy rezagados en la materia principalmente por falta de educación técnica, lo que desmotiva la inversión extranjera. “Porque nadie apuesta a donde no hay trabajadores adiestrados. ¿Por qué Querétaro, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Guanajuato, Aguascalientes y Puebla están bien? Porque hay mano de obra calificada y eso motiva la instalación de plantas productivas”.

Pero Ulises Sosa Zamudio, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Herramientas (ANFHER), ve el asunto desde otra perspectiva. Considera que sí hay personal calificado en México y muestra de ello es que la industria automotriz, del calzado, las bicicletas, textil, electrónica y otras, fabrican productos de alta calidad para el consumo nacional y la exportación.

“Ya hay mucha mano de obra técnica. Cada vez hay más personal con mejor preparación y no como en el pasado, que a duras penas tenían primaria. Además existen programas de capacitación en las empresas que desarrollan las competencias de los trabajadores para que operen con éxito la maquinaria, incluso las más sofisticadas y modernas”, afirma.

Sector automotriz, la insignia

Tanto Grupo Hi-Tec como Herramental Monterrey se dedican a la comercialización de herramienta y maquinaria; moldes y troqueles, médico y maquinados en general, piezas de mantenimiento y línea blanca en el primer caso, y a la industria energética, petroquímica y de electrodomésticos, en el segundo; ambas al sector automotriz y aeroespacial.

Mariano E. Conde comenta que es el segmento automotriz donde Hi-Tec tiene su mayor actividad, de 85 a 90% de su facturación debido a que éste continúa recibiendo importantes inversiones. Dice que la región del Bajío se mantiene y ahora en el norte con Hyundai crecerá; BMW ha invertido mucho dinero en San Luis Potosí; Nissan sigue en crecimiento con sus plantas establecidas; Mazda, Honda van por el mismo camino y está también la llegada de la marca Audi.

“Muchos de nuestros clientes son Tier 1 (proveedoras de piezas y componentes al corporativo u OEM), Tier 2 (proveedoras de Tier 1) y Tier 3 (suministros para 1 y 2), que en conjunto proveen a los grandes OEMs. Según estadísticas del portal MéxicoNow, el país ya ocupa el quinto lugar a nivel mundial en producción de autopartes y el séptimo en vehículos ligeros. Se calcula que para 2020 estará entre los primeros tres desplazando a economías como la de Brasil, e incluso la India,” refiere Conde.

De acuerdo con especialistas como Marcela Ordaz, directora para Latinoamérica de la pasada exposición de maquinaria Fabtech, en este 2015 la industria metalmecánica podríacrecer hasta un 8% debido precisamente al sector automotriz, pero también al aeroespacial y energético.

Fuentes especializadas como la Asociación Alemana de Fábricas de Máquinas-Herramienta (VDW), dan cuenta de que a nivel mundial, nuestro país representa uno de los mercados más grandes de máquinas herramientas. Registra, como arriba lo dice Marcela Ordaz, un crecimiento del 8 porciento. México, de acuerdo a VDW, ocupa el lugar número siete en el ranking internacional del sector, incluso por arriba de Brasil. La misma asociación coincide con el punto de vista de nuestros entrevistados: el mayor potencial de venta de máquinas y herramienta está en la industria automotriz.

Las estadísticas lo corroboran. De acuerdo con la Industria Nacional de Autopartes (INA), durante el segundo trimestre de 2014 el PIB de autopartes creció en 11.3% respecto al mismo trimestre del año anterior, mientras que el de autos y camiones se incrementó en 13.1 puntos porcentuales. Sin duda, un importante reflejo de lo que esta industria representa a su vez para la de metalmecánica.

México, está calibrado

Cabe recordar que hasta ahora, Estados Unidos, Japón y Alemania, son las principales naciones proveedoras de máquinas y herramientas.

Mariano E. Conde de Hi-Tec, hace notar que esta empresa se considera multimarcas al representar a firmas de Taiwán, Japón, Corea y otras. “Somos exclusivos de esos fabricantes aquí en México, no sólo un distribuidor en medio de la cadena. Si alguien pide información en Estados Unidos de determinada marca que comercialicemos, lo referirán con nosotros”, afirma con orgullo.

Por su parte Emilio Lozano, de Herramental Monterrey (que próximamente tendrá un centro de distribución en Tlalnepantla, Estado de México) comenta que sólo un 10% de los productos que esta empresa comercializa son de fabricación nacional, el 90% restante proviene del extranjero debido a que México no tiene ni tendrá las condiciones para producir los equipos que las industrias demandan.

Expone que el país no cuenta con vocación para manufacturar o crear tecnología en herramienta ni maquinaria, pues esa tarea aún corresponde a las naciones típicas, Alemania, japón, Estados Unidos. Sin embargo, añade que han surgido nuevos países competidores como Turquía y China, y Taiwán, aunque ésta ya tiene más tiempo en la fabricación de máquinas y herramientas.

Aún así, para la Asociación Nacional de Fabricantes de Herramientas (ANFHER), en México la actividad de este mercado siempre ha sido constante y positiva, aunque no deja de reconocer factores que llegan a influir en su desempeño.

“La oferta es muy amplia; el sector de herramientas engloba prácticamente toda la oferta de productos ferreteros con una mezcla entre fabricación y ensamble con insumos importados de diferentes países del mundo. Es una industria viva y muy dinámica con crecimientos por encima de lo que crece el país, pero también atada a los ciclos y vaivenes económicos nacionales e internacionales”, dice a Mundo Ejecutivo Ulises Sosa Zamudio, presidente de la ANFHER.

Los datos más recientes de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (la cual, a través de su oficina de prensa se mostró ocupada para ofrecer a este medio su testimonio), indican que la metalmecánica en México la integran 23 mil 120 empresas de las cuales 20 mil 100, efectivamente, sí, son Mi Pymes.

Mariano E. Conde, director de Mercadotecnia de Grupo Hi-Tec, cree que el sector está sano, pero advierte que existen en el mismo áreas de mejora. Alude justo a la información que pudiera haber sobre el desempeño del mercado donde participan y que no conocen con precisión.

“Se trata de un asunto de monitoreo, que nos indique qué tanto ha crecido la industria. En Estados Unidos, por ejemplo, se puede comprar o consultar a un informe transparente y corroborar rápidamente tu participación de mercado, cuántas máquinas entraron, cuántas salieron, de qué país y todo lo demás. En México, de repente, máquinas usadas entran como fracciones arancelarias; estamos medio atrasados en ese aspecto.”

Pero para Emilio Lozano, director general de Herramental Monterrey, en México no hay ninguna problemática que resaltar. Desde su punto de vista, en nuestro país es “muy fácil hacer negocio en el sector, poner una planta, importar, exportar; hay muchos incentivos de parte de las cámaras y de los gobiernos estatales. Yo creo que México es el país correcto para invertir y para hacer empresa en este segmento. La cuestión arancelaria no representa ningún obstáculo; existen tarifas adecuadas y el necesario papeleo para hacer importaciones”.

Ajustar tornillos

Aún así, para el presidente de ANFHER, Ulises Sosa, México tiene en la actualidad el reto de elevar la competitividad de la industria nacional. “Los países emergentes como México están sujetos a ciclos económicos de crisis, estabilidad y crecimientos. Quienes han arriesgado e invertido de manera inteligente en esos ciclos han construido empresas de clase mundial. Sin embargo también tenemos empresas que han decidido permanecer estáticas y se ha provocado asimetrías en el mercado: algunos fabricantes – oferentes de herramienta muy grandes con una avanzada tecnológica de punta, y empresas que siguen funcionando como grandes talleres”.

Joachim Georg Schoepke, vicepresidente de la misma asociación, cree que el desafío principal está en que las pequeñas empresas del sector inviertan para generar mayores valores agregados al usuario nacional e internacional y así poder competir con el resto del mundo. “No en costos, pero sí en valores agregados y soluciones óptimas”, externa.

Tanto para Mariano E. Conde, de Grupo Hi- Tec, como para Joachim Georg Schoepke de ANFHER, uno de los factores que México debe aprovechar es la posición geográfica que tiene para surtir a uno de los mercados de consumo más grandes del mundo, el de Estados Unidos.

Mariano E. Conde comenta que cada vez hay más competencia en el rubro y que México es visto por el mundo con lupa porque vendrá más inversión para la industria automotriz y aeroespacial con lo cual muchos fabricantes de distintas partes querrán entrar. “El sector metalmecánica siempre fue dominado por Alemania, Japón, Estados Unidos y por ahí India e Italia, pero ahora otros desearán participar porque saben que México está en crecimiento”.

La Asociación Mexicana de Distribuidores de Maquinaria (AMDM), cree que este mercado es positivo en el país dado la forma en cómo ha venido funcionando, es decir, de manera directa o por medio de un distribuidor autorizado por la fábrica de origen, e incluso por la posventa que juega un papel importante en la cadena que se integra en México.

“El crecimiento anual es motivado por las inversiones que se están haciendo en el país a la industria automotriz y a menor escala, pero no menos importante, a la aeroespacial y en sí a la industria en general”, opina Salvador Icazbalceta Valle, presidente de la AMDM.

Añade que habrá oportunidad de mayor crecimiento pero sólo para quienes tengan las herramientas y el soporte local porque “sin duda, el reto será la competencia abierta que ya existe y aumentará, e inclusive porque podría presentarse una guerra de precios”.

Icazbalceta Valle agrega que a pesar de que el número de distribuidores o representantes de las marcas se mantiene en México, la falta de créditos es un problema generalizado que no permite un mayor dinamismo en el mercado.

“En México las empresas dedicadas al ramo son en su mayoría familiares y algunas con políticas muy claras de no importación, por lo que dejan de ser competitivas dentro del mercado ya que no se puede competir en costos ni condiciones de compra o de pago”, concluye Ulises Sosa de ANFHER.