Industria automotriz, alineada y balanceada

Los expertos opinan que en realidad, atraviesa por una época plateada, y con ambas manos en el volante perfilándose hacia un momento cumbre, aunque su preparación está acompañada de asignaturas pendientes: capacitación de mano de obra, subir a más proveedores locales, robustecer la logística y no bajar la guardia contra los autos chocolate.

Datos positivos abundan en esta industria que pisa a fondo el acelerador en México y el mundo. La velocidad en su tacómetro promete aumentar. Un total de ocho marcas automotrices ensamblan modelos aquí, pero esa cifra crecerá ya que firmas como Toyota y Ford construyen complejos para ampliar su capacidad de producción. ¿Qué sigue para pasar de la fabricación de 3.4 millones de autos lograda en 2015 a los cinco millones en 2020? Lo mejor está por venir.

La compra de autos nuevos crecerá en todo el mundo, por ello la apuesta de fortalecer este sector en cualquier parte del globo terráqueo. Según la consultora KPMG, 111 millones de unidades se comercializarán en 2020 a nivel mundial, más del doble de las colocadas en 2015, cuando se vendieron 90 millones.

México reúne distintos factores que lo convierten en un destino atractivo para la instalación y operación de una planta automotriz, entre ellos, costos competitivos, ubicación geográfica y la suma de tratados de libre comercio que mantiene con más de 40 naciones. Sin embargo para tomar la siguiente velocidad en el camino, los pendientes a resolver abren una oportunidad para intensificar el brillo de la industria que sitúa al país como el sexto productor mundial.

El sector automotriz representa 3% del PIB nacional y da empleo a 1.7 millones de personas, entre plazas directas e indirectas en el país, según distintos datos oficiales.

Fuerte y veloz

Según Ward’s Automotive, dos motores articulados en territorio mexicano fueron galardonados al integrar el ranking de los “10 Mejores Motores” en la edición 2015, el de 1.8 litros TSI Turbocargado de Volkswagen, ensamblado en Silao, Guanajuato, empleado para los Jetta, Beetle y Passat, y el de 6. 2 litros supercargado OHV Hemi V-8, hecho en Saltillo para los modelos Dodge Charger SRT Hellcat.

De igual forma, tres modelos hechos aquí se posicionaron dentro del “Top 10 de vehículos con mejores interiores” publicado por Ward’s, la Sierra Denali, el Mazda 3 2014 y el Golf GTI 2015.

En entrevista, Oscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA) destaca que el sector mostró un año récord en 2015 al alcanzar los 85 mil millones de dólares de producción de los cuales 70% se exportó, casi en su totalidad (90%) a Estados Unidos.

En 2016 estimamos un crecimiento de 4% motivado por el continuo vigor de la industria automotriz americana y de la entrada de producción a México de las armadoras KIA y Audi. Hoy en el país existen 1,300 factorías de autopartes, 60% se ubican en el norte, 30% en el Bajío y el resto en el Estado de México y Puebla”.

México está en el sexto lugar mundial en fabricación de autopartes, detrás de China, Japón, Estados Unidos, Alemania y Corea del Sur, país al que se superará en un par de años y a Alemania en 2020, ya que los complejos nacionales estiman producir más de 100 mil millones de dólares.

Oscar Albín dice que en México se fabrica el 100% de los arneses de los autos que se manufacturan en Norteamérica, es decir, 17 millones de coches, además de la totalidad de otros componentes como fundas para asientos, cinturones de seguridad, GPS, radios y bolsas de aire.

Fabricamos cinco millones de motores, que equivalen a la tercera parte de los necesarios para la región de Norteamérica. También se manufacturan en gran volumen de partes de fundición para motores, rines, llantas y frenos. El lugar más racional para fabricar autos es el sur de Estados Unidos y México. El norte de Estados Unidos y Canadá, por sus altos costos de manufactura y fuerza sindical los convierten en destinos cada vez más difíciles”.

Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA), comenta que la industria recoge lo que ha sembrado, pues es un destino distinguido en producción y exportación.

El máximo potencial no está en la llegada de nuevas ensambladoras, hay que aprovechar lo que ya está instalado, el contenido nacional que ronda entre 33 y 35% debe elevarse”.

Oscar Silva, socio del área Global Strategy Group, dentro de la Práctica de Asesoría de KPMG, opina que el sector automotriz vive un momento histórico con el anuncio de la instalación de nuevas plantas como la de Infiniti para 2017, Mercedes Benz en 2018, así como BMW y Toyota en 2019.

Si hablamos de la industria de autos y autopartes, en conjunto hay un crecimiento en el futuro. Una de sus fortalezas es la relación productividad- costo-mano de obra. En téminos precio-calidad de mano de obra, México está en los primeros tres lugares a nivel mundial”.

Según el estudio “Navigating the road to Mexico”, cinco marcas, Ford, General Motors. Fiat Chrysler, Volkswagen y Nissan, reúnen 85.9% de la producción nacional y 73.9% de las ventas internas.

A decir del especialista, uno de los segmentos con oportunidad para atraer más inversión es el de lujo, ya algunas analizan traer sus operaciones de manufactura. “BMW ya anunció que abrirá una planta en San Luis Potosí, otras como Jaguar en el futuro si considerarán al país cuando revisen sus planes de producción”.

Estamos cerca del segundo mercado más grande del mundo, Estados Unidos. Es un gran potencial para que las plantas reduzcan costos. De acuerdo con un estudio que realizó la consultora en México, producir un auto aquí es 12% más bajo que en Estados Unidos”, asegura el experto de KPMG.

Más jugadores nacionales

El estudio citado de KPMG señala que la cadena mexicana de suministro en términos automotrices es menos propensa a experimentar los peligros naturales que han ocurrido en naciones como Tailandia y Japón.

Luis Lozano, socio líder de la industria automotriz de PwC México, menciona que uno de los mayores retos es la consolidación de la cadena productiva con más jugadores mexicanos o bien más proveedores instalados en el país, ello ante la importación de insumos para ensamblar, como aceros y electrónicos.

Las armadoras analizan dónde producir y dónde vender entre Asia, Europa y América. Mientras América del Norte siga teniendo recuperación económica, México es un buen país para producir porque los costos son controlables.

Con la firma de acuerdos comerciales como el TPP, México sigue siendo una buena plataforma. La consolidación del mercado no se ha dado, seguirán llegando marcas e incrementándose la capacidad de jugadores importantes como las compañías americanas y asiáticas” opina el experto de PwC.

Una compañía de esta industria en el país puede crear 150 mil empleos directos e indirectos, por ello contar con los elementos estructurales es importante para que las compañías automotrices decidan instalarse en el país”, señala la consultora.

Los proveedores de autopartes o los denominados Tier 1, 2 y 3 encuentran una oportunidad para lograr más desarrollo, en particular los 2 y 3. Oscar Albín explica que fortalecer una cadena de suministro con esta proveeduría que podría instalarse con más complejos en el país se subiría el contenido nacional de cada vehículo hecho en México.

Recuerda que para producir los 85 mil millones de dólares de autopartes se tuvieron que importar 40 mil millones de dólares en subcomponentes o materia prima. “Todavía hay muchos fabricantes de procesos de manufactura básicos que se importan como la tela de los asientos, algunos componentes de los arneses, cuero, alfombra, forja y maquilados”.

Para atender el tema, continua el líder de lNA, el gremio hace un análisis en conjunto con el gobierno y las principales armadoras para determinar cuáles son los insumos que se importan con la finalidad de acercarse a esos grandes productores y lograr la Inversión Extranjera Directa de esos componentes.

Admite que incorporar proveedores nacionales no es sencillo. “Por ejemplo en México se produce 100% de las calaveras y faros necesarios para la producción de autos, pero los focos empleados se manufacturan en el exterior por firmas multinacionales cono Philips y Osram, no hay un fabricante nacional”.

Talento al volante

Debido a que cerca del 80% de la producción se exporta, cubrir las exigencias del mercado internacional se convierte en un desafío que se atiende, entre otros aspectos con alta calificación en mano de obra.

Para Guillermo Rosales de AMDA, meter el acelerador hacia un modelo en el cual se incorpore el talento mexicano en áreas como diseño automotriz, cubrirá las demandas de las plantas instaladas y aquellas que están próximas a abrir.

Cifras de la INA indican que para 2020, México va a producir 27% de los coches que se manufacturan en la región NAFTA, hoy se ubica en 17% y hace 10 años era el 10 por ciento.

Hay 63% de oportunidad, nuestro techo no llega a 2020, podemos ir mucho más adelante siempre y cuando haya los recursos humanos y logísticos suficientes, así como una cadena de proveeduría completa”, menciona Oscar Albín.

La propuesta de la INA es vincular la futura fuerza laboral de ingeniería en el país con las armadoras para entrar en su mercado laboral, pero no sólo eso, también poner énfasis en su preparación con un modelo dual, una experiencia probada en distintas potencias automotrices.

Se requiere reconvertir la currícula de las escuelas y la metodología de la enseñanza, ya trabajamos con la Secretaría de Educación para implementar el sistema dual que consiste en que los estudiantes al mismo tiempo asistan al aula y trabajen en las plantas de fabricación. Este modelo lo aplicó con éxito Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, hace 25 años también lo implementó Japón, al igual que Corea hace 15 años”.

Mercado interno, valioso activo

Otro foco de atención para que la industria automotriz gane más ovaciones es el mercado interno. Con números en mano, Guillermo Rosales dice que la compra de unidades usadas provenientes de Estados Unidos o autos chocolate se ha frenado en los últimos años.

En 10 años se acumularon más de 7.5 millones de vehículos importados usados. Se ha trabajado en tomar cartas en el asunto. Durante el sexenio pasado la cifra alcanzaba 800 mil unidades anuales, en 2015 llegó a 180 mil vehículos, varios factores han influido, entre ellos la penetración del crédito automotriz”.

Sin admitir que aún falta mejorar, el entrevistado recalca que las ventas en el mercado local han mostrado un buen comportamiento, ya que en 2015 el indicador subió 19%, en 2014, mientras que el primer mes de 2016 el avance fue de 15 por ciento.

Según distintos estudios, el potencial de venta de autos nuevos en México se ubica entre un millón 600 mil y un millón 800 mil unidades. En 2015 se comercializaron un millón 351 mil y este año estimamos colocar un millón 442 mil vehículos”.

Los expertos concluyen que aún el camino hacia la consolidación de la industria tomará un tiempo; es un vehículo que corre con la velocidad adecuada para llegar a su destino. México ya lo ha hecho, en 2011 arrasó lugares en el top mundial de producción automotriz al desbancar a Francia y España, mientras que en 2014 arrebató la séptima posición a Brasil.