Afores, ¿hay futuro a la vuelta de la esquina?

A los 34 años, Lorena Ibarra ha visto cómo familiares cercanos, quienes son adultos mayores, tienen incertidumbre sobre su independencia financiera. Es más, el término no lo conocen pues dependen de sus hijos en el mejor de los casos o bien, su calidad de vida es baja porque a su edad no cuentan con oportunidades laborales que les permita tener un ingreso.

Lorena es administrativa en una empresa familiar de la industria textil en el estado de México y se siente tranquila por contar con un plan privado con una aseguradora que le garantizará una pensión al término de su vida laboral. Hoy destina 1,500 pesos cada mes a su retiro, una cifra equivalente al 15% de su salario mensual.

Esta aportación me hace sentir con mayor seguridad, a largo plazo no sé qué pasará y por lo menos este dinero que recibiré me ayudará a afrontar mis gastos después de los 65 años”

Casos como el de Lorena son pocos en México, en un país con un sistema de pensiones a punto de colapsar y donde la cultura del ahorro voluntario para el retiro es incipiente. La responsabilidad de cómo vivir la jubilación es una decisión individual. El país presenta una tendencia demográfica que en un futuro no muy lejano será un riesgo y abre un escenario desalentador para la edad de retiro.

Por otro lado, las empresas deberían de tener un papel más activo para promover este ahorro, sugieren los entrevistados, pues pocas lo impulsan con su capital humano. Por ejemplo, Banamex, apoya a sus colaboradores a pensar en el futuro, ya que cuentan con una iniciativa llamada Plan Flexi. Aquí el trabajador tiene la opción de ahorrar hasta el 8% de su salario y por cada peso que aporte de manera voluntaria, la institución financiera destina otro 50% adicional.

Según datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) cada día 1,700 mexicanos cumplen 65 años; en el 2050 serán 4,200, una cifra que pondrá aún en más aprietos a dicho sistema.

Ante tal panorama, los expertos mencionan que el trabajador debe pensar en el largo plazo y actuar en consecuencia, con un ahorro consciente que inicie a un tiempo adecuado para que al final reciba un mayor rendimiento.

Carlos Ramírez Fuentes, titular del organismo, destaca que el camino para tener una pensión digna al final de la vida laboral es el ahorro voluntario, pues si una persona queda a expensas de la aportación voluntaria de 6.5% del salario, según la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuando llegue a su edad de retiro recibirá 30% de su último ingreso, un monto insuficiente para hacer frente a sus gastos.

El Consejo Nacional de Población indica que en 2050, una cuarta parte de la población mexicana será mayor de 65 años.
“Aquí la cuestión es que el trabajador desarrolle una mayor cultura financiera y ahorre por lo menos cinco puntos adicionales para alcanzar una tasa de reemplazo de 70 por ciento”.

Defectos de origen

Hablar del futuro es hablar del presente en el tema del retiro. A pregunta expresa de si el sistema actual de Afores es efectivo para garantizar una pensión que cubra por lo menos las necesidades básicas después de los 65 años, Carlos Ramírez responde que no.

“El sistema de pensiones nació con un defecto de origen: segmentar generaciones”, asegura al referirse al cambio drástico que hubo a partir de julio de 1997. Es decir la generación de transición (Ley 73) que se extinguirá en el 2042 recibirá una pensión con una tasa de reemplazo de entre 70 y 100%, según salario y condiciones de trabajo.

A esta generación les pagaremos las pensiones, porque 85% de su pensión estará subsidiada. Es privilegiada. En la generación del 1 de julio de 1997, automáticamente sus pensiones son menores al 30% de su último ingreso, una cifra insuficiente para afrontar los gastos en el retiro”

Ello se agrava porque las recientes generaciones laborales viven una intermitencia entre formalidad e informalidad, dice el titular de la Consar, y con esta tendencia no alcanzarán a cubrir las 1,250 semanas de cotización, equivalentes a 24 años de servicio para una trayectoria laboral de 30 años.

Elizabeth Velázquez, subdirectora de estrategia de productos de Seguros Monterrey New York Life, destaca que el ahorro obligatorio depositado en el Afore será insuficiente y coindice en que lo ideal es llegar a una tasa de reemplazo del 70 por ciento.

Las personas debemos ser conscientes ahora en edad productiva y de manera independiente. Si nos retiramos a los 65 años, según las tendencias demográficas en promedio hay 10 años más de productividad, pues la esperanza de vida para las mujeres es de 78 años y 72 para hombres”

Dice que culturalmente la manutención de adultos mayores se relaciona siempre con la familia, pues es vista casi como una obligación que los hijos velen por sus padres a esa edad, aunque ello está tendiendo a cambiar ya que las parejas han retrasado el tiempo para tener hijos y después de los 30 años empiezan a
despegar en su carrera profesional.

En unas décadas una cuarta parte de la población mexicana se encontrará en la etapa de retiro. Hoy 7% de los habitantes se encuentra en esta edad. Venimos de una sociedad en la que este tema del retiro estaba a cargo del gobierno o en manos de los hijos. Esto ha cambiado, hay menos hijos y edades más tardías para la paternidad y maternidad”

¿Es posible ahorrar?

De acuerdo con la Consar, en el mercado mexicano de las Afores hay 11 participantes que administran 2.7 billones de pesos, una cifra equivalente al 15% del Producto Interno Bruto (PIB) y que ha crecido en doble dígito en los últimos 10 años.

El organismo informa que hay una tendencia positiva, pues en el primer cuatrimestre de este año alcanzaron un buen nivel de ahorro voluntario, el cual representa 1.4% de los activos totales, aunque este número está lejos de una cifra ideal de 5 por ciento.

Alejandro Dryjanski, director de Planeación Estratégica y Comunicación (Chief Planning Officer) de Afore Banamex, destaca que de 2013 a 2015 han registrado un crecimiento de 84% en captación de ahorro voluntario, lo cual demuestra que es posible tener una conciencia sobre qué tipo de retiro queremos.

Explica que en el mismo periodo de tiempo, el número de cuentas pasó de 140 mil 546 con un saldo promedio de 13 mil 863 pesos a 205 mil 942 cuentas con un saldo promedio de 17 mil 410 pesos.

En los últimos años nos hemos dedicado a fomentar la educación financiera, para que desde edad temprana se conozca la importancia de ahorrar voluntariamente para el retiro y así garantizar una jubilación digna. En 2015, Banamex invirtió en sus plataformas operativas para ofrecer a sus 8.4 millones de afiliados más y mejores alternativas de ahorro”

Recuerda que antes el dinero de los ahorradores se destinaba a una Sociedad de Inversión Especializada en Fondos para el Retiro (Siefore), según su edad, pero gracias a las modificaciones pueden elegir la que más les convenga en términos de rendimiento.

“Buscamos hacer del ahorro y de la educación financiera un hábito, en donde la gente pueda concientizar y con ello entender la importancia del ‘ahorro hoy’, para tener beneficios mañana. Poder hacer que los trabajadores puedan proyectar y con ello planear en el presente sus necesidades así como sus flujos necesarios en el futuro”.

Alejandro Dryjanski subraya que la institución financiera cuenta con 17.4% de los trabajadores registrados en todo el sistema en México, su portafolio de activos es de aproximadamente 450 mil millones de pesos y el rendimiento promedio de inversión del último lustro ha sido alrededor del 8.3% por año.

Para Carlos Ramírez, es un hecho histórico que hoy existan cinco distintas modalidades para generar mayor ahorro voluntario: a través de tiendas de conveniencia como en unidades Oxxo y Círculo K, vía internet con la domiciliación a un plástico de débito, vía el patrón, acudir a una sucursal o bien directo en la Afore como en un cajero automático.

El titular de la Consar menciona que la edad ideal para empezar con dicho ahorro es cuanto antes. “Los seres humanos posponemos decisiones por naturaleza, es importante empezar joven, porque el ahorro se capitaliza y los rendimientos crecen a lo largo del tiempo. Entre los 20 y 30 años, no existe el tema en el radar; entre los 30 y 40 piensan un poco, pero para los mayores de 50 ya no es un asunto ajeno y se complica porque durante esta etapa de la vida hay hijos universitarios”.

Una decisión a tiempo

Elizabeth Velázquez de Seguros Monterrey New York Life, comenta que el tema es equivalente a estar protegido durante la edad del retiro, por tal motivo en el mercado existen productos destinados a complementar el Afore (para ahorrar en dólares o UDIS y en distintas etapas de edad productiva), con la finalidad de orientar una proporción anual y cuando se alcanza la edad de jubilación se recibe una cifra mensual de por vida.

Incluso, dice la experta, esta suma también resulta ser un ingreso adicional a las ganancias obtenidas en un negocio o, bien de la renta o venta de bienes raíces que formen parte del patrimonio del ahorrador.

Por ejemplo una persona a los 35 años puede aportar 1,000 pesos mensuales y al llegar a los 65 años, depende de los rendimientos, recibe un millón de pesos. ¿Qué hacen con este dinero? Se reparte en mensualidades de por vida, lo invierten en un negocio o siguen trabajando como hobby. En nuestras manos está cómo queremos vivir el retiro”

La ejecutiva recuerda que tras un estudio realizado el año pasado, descubrieron que 70% de los encuestados quiere disfrutar el retiro, la misma proporción piensa que el largo plazo son cinco años, y sólo 7% está ahorrando para el retiro.

Elizabeth Velázquez menciona que cuentan con un producto llamado Visualiza, en el cual el contratante son las empresas que desean dar una prestación de plan de retiro para sus trabajadores, sobre todo en mandos altos.

“Las encuestas revelan que en retención de talento, estos programas se inclinan por la lealtad del colaborador, incluso juega un papel importante cuando se determina la elección del trabajo”.
Por su parte Alejandro Dryjanski, de Banamex, menciona que las empresas en México como el caso de la institución financiera, pueden incentivar al ahorro voluntario con sus colaboradores a través de incentivos, campañas, foros y seminarios que sensibilicen al trabajador sobre el panorama futuro.

Para el titular de la Consar, las unidades económicas en el país deben ser más activas en fomentar estas iniciativas, pues no se pueden desentender del tema, además de que es necesario reformar el sistema de pensiones, un asunto que depende de la voluntad política.