SÍNTESIS: México ante un escenario complejo

SALVADOR CERÓN
Director de STF Consulting Group

Luego de que Donald Trump ganara la presidencia de Estados Unidos y que el partido republicano ganara el control de la Cámara de Senadores y la Cámara de Representantes, situación que eleva las probabilidades de llevar a cabo sus promesas de campaña, se ha generado un clima de mayor incertidumbre, mayores riesgos y consecuencias económicas globales.

Su administración podría revertir la globalización, desestabilizar el sistema financiero, debilitar las finanzas públicas de ese país y la confianza en el dólar, entre otros. Sin embargo, nada de esto es seguro.

Después de las declaraciones del presidente electo, para EU el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) no tiene definición ni compromiso por lo que prácticamente queda descartado. Si se rompe con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se perderían cerca de 5 millones de empleos en el primer año, lo que llevaría a EU a una recesión económica. Otro punto de preocupación es su propuesta de derogación a la Ley Regulatoria del Sistema Financiero de 2010, medida que -de concretarse-, podría provocar otra crisis de mayor magnitud. A ello se agrega su propuesta de reducción de impuestos que conlleva el riesgo de elevar la deuda pública federal al 25% del PIB con permanentes déficits fiscales.

En ese contexto, el escenario económico y político para el futuro de la economía mexicana se ha complicado, generando una fuerte incertidumbre sobre la forma y en qué medida se cumplirán las amenazas vertidas sobre México. La construcción de un muro en la frontera entre México y EU y el pago del mismo, la modificación del Tratado de Libre Comercio o una eventual renegociación, la deportación de millones de migrantes mexicanos indocumentados y el bloqueo de remesas de los trabajadores, todo lo cual, de materializarse tendría un sustancial impacto económico.

Para México, el tema de TLCAN es central, pues poco más del 80% de las exportaciones nacionales tienen como destino EU, mismas que en 2015 significaron 325 mil 276 millones de dólares. En ese año, los flujos de inversión extranjera directa representaron el 2.5% del PIB; mientras que, el flujo promedio anual de remesas de los trabajadores, es cercano al 2% del PIB.

México se enfrenta a uno de los entornos de mayor complejidad en décadas, lo que representa para el gobierno y para el sector empresarial nuevos y mayores retos. Sin embargo, se requiere precisar en realidad a que se enfrenta México; faltan definiciones concretas en materia de migración, económica y de comercio, dentro de las cuales mucho habrá que negociar en defensa de nuestros intereses, poder dimensionar el tamaño real de las cosas y con más certidumbre, permitirá visualizar nuevas oportunidades.

Hacia adelante se espera una postura más moderada y pragmática del presidente electo de EU, respecto a lo mencionado en campaña, sin embargo, solo hasta que se tenga una mayor claridad sobre las medidas y las políticas de implementación del nuevo gobierno, la volatilidad en los mercados financieros continuará.

En los mercados cambiarios el peso se ha elevado en niveles cercanos a 21 pesos por dólar, se espera un aumento en la tasa objetivo del Banco de México en su próxima reunión política monetaria a fin estabilizar las presiones sobre el peso, reducir su incidencia sobre la inflación y minimizar posibles salidas de capitales; por su parte, la SHCP deberá persistir en reforzar los fundamentales macroeconómicos.