CCE propone 4 ejes vs proteccionismo

Los aires de proteccionismo que emanan del resultado de las elecciones del 8 de noviembre en Estados Unidos no son un fenómeno aislado, ni en ese país ni a escala internacional, alertó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) que comanda Juan Pablo Castañón.

El comercio global, que durante 22 años mantuvo una tasa de crecimiento del doble de la producción mundial, muestra signos de estancamiento desde hace cuatro años. Para 2016, se espera que cierre con un avance de alrededor de 1.7%, lo cual implica que crecerá menos que la economía global, por primera vez en 15 años.

Ante la incertidumbre que se presenta sobre los caminos que pueda seguir el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, estamos seguros de que México superará adecuadamente los desafíos y los riesgos de corto y mediano plazo, en la medida que articulemos nuestra unidad y capacidad de respuesta ante la volatilidad, los cambios y la defensa de los intereses y principios nacionales”

México no puede soslayar los desafíos de una etapa nueva en el mundo; tenemos que prepararnos de manera consecuente: redoblar esfuerzos en algunos factores y retomar otros, que no habían sido centrales o en los que no hemos avanzado lo suficiente.

Cuatro ejes en los que México debe poner especial atención y fortalecer su posición, en congruencia con los desafíos que se plantean a nivel internacional:

1. Es fundamental fortalecer nuestro mercado interno: tenemos que asegurar la continuidad de la recuperación que ha mostrado el consumo
, lo cual pasa por apuntalar la estabilidad y el blindaje a nivel macroeconómico. Por ello, es preciso corregir oportuna y suficientemente los desequilibrios que tenemos en variables claves de las finanzas públicas, que pueden presionar la inflación y la balanza comercial.

Además, hay que dar mayor vigor a esta reactivación, abonando a la capacidad de consumo e inversión de las familias y las empresas, lo cual estimulará el empleo y el crecimiento.

2. Además de un diálogo con Estados Unidos que construya sobre una relación ganar-ganar, necesitamos retomar como prioridad estratégica la diversificación de nuestros mercados internacionales. México cuenta con ventajas comparativas y áreas de oportunidad enormes, que no podemos desaprovechar. Tenemos que explotar a fondo las posibilidades que plantean nuestra amplia red de tratados de libre comercio, para reducir dependencias.

3. La necesidad de impulsar más vigorosamente nuestro mercado interno y, al mismo tiempo, de fortalecer nuestra competitividad internacional, nos obligan a consolidar una estrategia nacional de desarrollo económico proactivo.

Tenemos que aumentar la productividad de los factores de la producción; fortalecer la integración nacional de nuestra oferta, y por ello, vincular sectores fragmentados como el externo de las grandes empresas con las Pymes en cadenas de abasto articuladas; y con todo esto, elevar la sofisticación y elevar el valor agregado que producimos en conjunto en el país. Es la base para generar más y mejores empleos, con una economía menos vulnerable a la contingencia y cambios que hay en el mundo en este momento.

4. Es preciso que trabajemos intensivamente en el factor confianza, a nivel interno y de cara al exterior. Es de extrema importancia. Hay que hacer lo necesario para tener una posición más robusta de cara a los mercados financieros, pero también en la confianza de todos los mexicanos ante nuestras instituciones y nuestras leyes, y entre nosotros mismos. Por eso es fundamental que no decaiga el impulso para renovar la vida pública, sobre la base de la gobernabilidad democrática, el Estado de derecho, el cumplimiento de las leyes, la lucha contra la delincuencia, la corrupción y la impunidad.

Solo la fortaleza y la cohesión interna pueden darnos la solidez requerida ante la incertidumbre y los cambios que afrontamos, en el corto y en el largo plazos.