Bill Gates crea fondo para energía limpia

Bill Gates y más de doce de los individuos más ricos del mundo presentaron un nuevo fondo de inversiones de 1,000 millones de dólares para promover importantes avances en la producción de energía limpia.

Bautizado Breakthrough Energy Ventures, el fondo a 20 años está respaldado por personalidades importantes del sector tecnológico y pesos pesados del campo de la energía. El objetivo es el de inyectar fondos en tecnología energética de riesgo a largo plazo que pueda reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto de invernadero, según un comunicado. Es probable que las inversiones se destinen a áreas como la generación y el almacenamiento de electricidad, agricultura y transporte.

Entre los inversores figuran Jeff Bezos, fundador y responsable de Amazon.com, Richard Branson, fundador de Virgin Group, Jack Ma, presidente ejecutivo de Alibaba Group, John Arnold, comercializador de gas natural multimillonario, y el príncipe Alwaleed Bin Talal, fundador de Kingdom Holding.

El año pasado, algunos de estos inversores se unieron a Gates para anunciar la Breakthrough Energy Coalition, una iniciativa de individuos ricos que se comprometían a destinar gran parte de sus fortunas al desarrollo de tecnologías de energía. La creación de este fondo supone un paso más concreto del grupo hacia los objetivos anunciados.

Tengo el honor de trabajar junto con estos inversores en avances a partir de los importantes cimientos de la inversión pública en investigación básica, dijo Gates en el comunicado. Nuestro objetivo es el de crear empresas que ayuden a conseguir la próxima generación de energía fiable, asequible y libre de emisiones para el mundo.

Gates, cofundador de Microsoft, pasó gran parte del año pasado haciendo campaña en favor de avances en producción energética. Este multimillonario mantiene que la tecnología de plantas solares, la energía nuclear y los vehículos eléctricos no contribuirán a resolver el problema del calentamiento mundial en un plazo relativamente corto. La única manera de frenar el proceso es encontrar una fuente de energía que no emita gases de efecto invernadero, ha señalado.