Concamin advierte sobre desaceleración en mercado interno

En el transcurso del año se han ido disipando los nubarrones sobre la economía mexicana que alteraron la percepción de consumidores, empresarios y especialistas en los albores de 2017, destacó la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

El organismo señaló que tras el recorte a las estimaciones de crecimiento económico y creación de empleos, hoy prevalece una visión más objetiva y mesurada del ambiente nacional, de los riesgos para el crecimiento y de las dificultades provenientes del escenario internacional.

Como resultado, las proyecciones del crecimiento mejoran y un factor que ha contribuido es el despegue del sector exportador. “En efecto, el motor exportador ha vuelto a encenderse y con él su contribución al crecimiento de la economía en su conjunto, de sectores económicos, regiones y empresas generadoras de fuentes de trabajo, consumo y divisas”, argumentó.

En su reporte mensual “Pulso Industrial”, precisó que si bien el comercio exterior avanza a un ritmo cada vez más sólido, el comercio interior y la inversión productiva no ofrecen signos tranquilizadores.

Esto pese a que a lo largo del bienio 2015-2016, las ventas en el mercado interno mantuvieron un crecimiento sostenido y dinámico, lo que les permitió convertirse en el principal motor de la actividad económica nacional, sustituyendo la función realizada hasta entonces por el sector exportador.

Sin embargo, alertó, “comienzan a brotar signos que encienden las luces ámbar en el mercado interno”, pues las ventas avanzan a un ritmo cada vez más lento y no se percibe en el horizonte algún elemento que nos permita suponer que se dinamizarán en los meses por venir.

Para el presidente de la Concamin, Manuel Herrera Vega, “ha mejorado nuestro diagnóstico del presente y futuro del país tras ponderar avances, fortalezas, debilidades y desafíos de nuestra economía, del panorama internacional, de la relación con Estados Unidos y de las metas pendientes. Ha cambiado nuestra perspectiva, no nuestras tareas ni los objetivos que debemos alcanzar”.

Resaltó que la economía mexicana crece a un ritmo mayor al pronosticado; mantiene su dinamismo la generación de empleos; el consumo interno es el principal soporte del crecimiento económico; y el repunte de la exportaciones no petroleras, particularmente de las manufactureras, confirma que está de regreso el sector exportador como activo impulsor de la economía

Sin embargo, dijo, debemos reconocer que estamos lejos de lograr lo que nos hemos propuesto: elevar la competitividad; acelerar el paso de la economía; generar más y mejores empleos; impulsar un modelo incluyente de desarrollo y sobre todo, elevar la calidad de vida de las familias.

Afirmó que para lograrlo es indispensable impulsar la inversión productiva, pero las cifras disponibles indican que este indicador dejó de crecer y la experiencia internacional es bastante clara al respecto: no hay economía que pueda mantener o acelerar el paso sin el empuje proveniente de la inversión.

El líder de los industriales señaló que si la inversión pública se contrae debido a los recortes presupuestales, es preciso incentivar la inversión privada.

Lograrlo requiere combinar estabilidad económica, Estado de derecho, seguridad, transparencia, ejercicio oportuno del gasto público y creación de audaces incentivos a la inversión, sobre todo ahora que se conoce el plan fiscal del gobierno de Estados Unidos.

Es cierto que el margen de maniobra en materia tributaria es estrecho y complicado, pero también lo es que debemos ser proactivos no reactivos, subrayó Herrera Vega.