¿Conspiración financiera contra México?

ENRIQUE PRESBURGER
Director General de Factor Exprés

Existen días extraños en nuestro país donde salen a la luz notas trágicas de una magnitud trascendental, que curiosamente pasan sin hacer ruido. En estos días se reveló una de las noticias más relevantes a nivel nacional en los últimos tiempos: Una acusación de la Cofece (Comisión Federal de Competencia), en que se señala que los principales bancos del país se han coludido para manipular el precio de los valores gubernamentales para encarecer la tasa base de referencia de la deuda.

¿Qué expresa una noticia como esta?

Básicamente, significa que los principales intermediarios financieros de México -que son los más lucrativos del mundo a la postre- se coluden para subir el precio artificialmente de los valores gubernamentales, que sirven de referencia a la tasa de interés que pagamos los empresarios, las personas, y el gobierno como deuda.

Hablamos de un volumen en circulación de casi 900 mil millones de pesos, que corresponde al 65% del mercado de deuda mexicano. De comprobarse la investigación, resultaría que valores gubernamentales mexicanos como CETES, deuda soberana de largo plazo, bonos de Pemex, CFE, o de gobiernos estatales, entre otros, pudieran tener un valor artificial más alto del real en beneficio de los Bancos. Esto sacudiría la confianza, de por sí mermada, de nuestros mercados financieros nacionales. Esta nota se detalla nada menos que en Bloomberg.

A los mexicanos, esto nos pega de la siguiente manera:

• El gobierno mexicano paga mayor interés a los tenedores de deuda del que debiera. Esto significa que se necesita más presupuesto y más impuesto para cubrir el costo de la deuda adquirida.
• A las empresas, esta situación le representa una tasa de referencia interbancaria más alta de la real, lo que ocasiona que se paguen intereses más altos en sus créditos de inversión.
• A los individuos, nos representaría estar pagando más caros créditos automotrices o hipotecarios que estén ligados a las tasas de referencia nacionales.

Así, los tenedores de valores gubernamentales, que son institucionales y extranjeros en su mayoría, estarían gozando de un rendimiento mayor al real. Los intermediarios, ganando una atractiva comisión sobre ello. Es un negocio de miles de millones de pesos.

Más allá de esperar si prospera o no esta investigación -que ha pedido un plazo de prórroga de 120 días para recabar pruebas- debemos como mexicanos despertar. Estamos en una coyuntura donde el gobierno está a niveles récord de deuda, manifestando además un déficit primario donde gasta más de lo que ingresa aún sin considerarla. El dinero no se traduce en crecimiento, sino en mayores gastos y desfalcos. Y ahora resultaría que también existen monopolios financieros que se aprovechan de la situación para encarecer aún más la deuda, sin importar que ello signifique hundir más al país. Por lo pronto, la TIIE volvió a subir 25 puntos base para llegar a 6.75%, el mayor nivel de tasa de los últimos 8 años.