5 inventores que recibieron poco dinero por sus creaciones

Patentar un producto otorga a la persona o empresa la libertad de utilizar y explotar una invención durante cierto periodo. De esta manera se impide que otras personas comercialicen la idea y se reduce la competencia.

Actualmente es una de las herramientas más poderosas para quienes tienen proyectos únicos; de hecho, algunas personas llegan a patentar sus nombres artísticos o canciones, a fin de que quien los utilice pague sus debidas licencias.

A pesar de las ventajas de la patente, lo cierto es que existen ejemplos famosos sobre creaciones ingeniosas y populares, pero que sólo le dieron a su inventor unos pocos dólares.

1. La carita feliz: Este ícono es uno de los más famosos alrededor del mundo. En 1963, Harvey Ball realizó una campaña de publicidad que tenía el propósito de eliminar las rivalidades de dos compañías que terminaron fusionándose.

Como parte de esa misión, diseñó la famosa carita en tan sólo 10 minutos. Jamás se imaginó que este rostro se volvería tan popular y únicamente cobró 45 dólares por el trabajo.

Harvey falleció en abril de 2001, pero nunca patentó su creación; sin embargo, fundó una organización que realiza el World Smile Day, donde cada octubre se recauda dinero para la beneficencia.

2. El solitario de Windows: Este es probablemente el juego más popular entre quienes tenían un momento de ocio en el trabajo. Su creador, Wes Cherry, fue becario en Microsoft durante 1988; en sus momentos de aburrimiento tuvo la idea de crear el juego.

De acuerdo con este creador, el solitario nació con el propósito de enseñar a las personas a utilizar el mouse de las computadoras, pero terminó siendo una herramienta de diversión.

El mismo Cherry señala que Bill Gates probó dicho juego y le pareció demasiado complicado. A pesar de esto, el solitario de incluyó en todas las versiones de Windows y el creador no recibió regalías.

3. El karaoke: Todos hemos participado en fiestas donde cantar las letras más populares del momento se vuelve un episodio de risas, convivencia y juego. Daisuke Inoue es el empresario japonés que creó las famosas máquinas que reproducen las canciones.

Él tocaba la batería en un bar e invitaba a los clientes a cantar en el escenario. Un día no pudo asistir a un concierto, por lo que su única opción fue crear algunas máquinas, mismas que alquiló.

Este hombre jamás patentó su idea, por lo que el éxito financiero nunca llegó. Actualmente lleva una vida modesta en Japón.

4. El tetris: Alekséi Leonídovich Pázhitnov es el ingeniero informático ruso que desarrolló el Tetris. El juego, que se volvió famoso entre los niños, apareció por primera vez en la Unión Soviética durante los años ochenta.

Este profesional jamás recibió regalías por su creación, pues los derechos pertenecían a la empresa Elorg, misma para la que Alekséi trabajó durante la elaboración del Tetris.

Su amplia historia con la creación de juegos tipo rompecabezas lo llevó a trabajar con Nintendo y Microsoft.

5. El mouse: En 1967, el ingeniero Douglas Engelbart tuvo la idea de que los usuarios de computadoras pudieran dirigir las acciones de la pantalla a través de movimientos.

Dicho concepto fue desarrollado para su utilización masiva en las computadoras de Apple y Microsoft. Luego de que el invento se volvió popular, la patente del diseño caducó y no recibió recompensa alguna por derechos de autor.

Engelbart falleció en 2013 sin haber logrado el reconocimiento económico, aunque su aportación a la tecnología es inigualable.