Uber enfrenta nueva demanda

Una mujer que fue violada por un conductor de Uber en India demandó a la compañía por segunda ocasión alegando que los ejecutivos de la empresa consiguieron sus expedientes médicos privados y realizaron declaraciones falsas aseverando que ella había fabricado el ataque.

La demanda, presentada el jueves en una corte federal de California, exige que la compañía pague una cantidad no especificada de dinero por daños y perjuicios a favor de la mujer, quien se identifica únicamente como Jane Doe.

Tales acusaciones componen una larga serie de problemas de imagen para la compañía de transporte, cuyo director ejecutivo pidió licencia para ausentarse de su trabajo a principios de esta semana, luego que una investigación encontrara evidencia de una cultura disfuncional dentro de la empresa que permitía el acoso sexual.

Además, veinte empleados han sido despedidos; esta semana, un miembro del consejo fue obligado a abandonar su puesto tras haber hecho un comentario sexista en una reunión con los empleados.

La nueva demanda dice que los ejecutivos de Uber falsamente hicieron parecer a la mujer como una mentirosa que fabricó la violación en el 2014 en contubernio con un servicio competidor de Uber que busca socavar la imagen de la empresa. Pero el conductor fue encontrado culpable de violación y sentenciado a cadena perpetua. La primera demanda quedó resuelta en el 2015, antes de los alegatos en torno a los expedientes médicos de la mujer, los cuales salieron a la luz la semana pasada.

Uber, de San Francisco, emitió un comunicado en el que niega tales acusaciones. “Nadie debería haber pasado por esa horrenda experiencia, y ciertamente lo sentimos muchos de que ella tuviera que revivirla en el transcurso de las últimas semanas”, según dijo la compañía.

La demanda sostiene que Kalanick declaró públicamente que Uber apoyaría a la mujer y a su familia, luego dio a conocer falsas teorías conspiratorias sobre la mujer.

“Negar una violación es simplemente otra forma de la tóxica discriminación de género que es endémica en Uber y que está incrustada en esta cultura”, dijo Douglas Wigdor, un abogado de Nueva York que representa a la mujer.