GM y Wilbur Ross se llevan empleo indirecto a EU

General Motors (GM) y un proveedor automovilístico fundado por el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, planean complacer al presidente Donald Trump, aumentando la producción de algunas autopartes en Texas que reemplazará trabajo que actualmente se realiza en México.

La automotriz ha convencido a compañías como International Automotive Components Group (IAC), de cuyo directorio Ross era presidente antes de unirse al gobierno de Trump, para agregar más de 850 puestos a un complejo que será construido cerca de la planta de vehículos deportivos utilitarios de GM en Arlington, Texas.

"GM estima cerca de 600 trabajos creados con la nueva planta sustituirán trabajo previamente realizado fuera de los Estados Unidos", incluido México, dijo la compañía en un comunicado.

De estos 600 empleos no todos son de México, y que no son puestos directos con la compañía, es decir, son de proveedores.

Trump se ha apoyado en los fabricantes estadounidenses, en particular las grandes automotrices, para detener la fuga de trabajo de las fábricas estadounidenses a México.

El presidente ha utilizado su cuenta de Twitter para atribuirse nuevas inversiones en Estados Unidos, incluso si las empresas decidieron expandirse antes de que él asumiera el poder.

Tanto GM como IAC dicen que los planes para construir el parque de proveedores fueron elaborados antes de las elecciones.