Conoce el negocio de marihuana medicinal para animales

Cayley es un perro labrador de seis años que toma unas gotas de Cannabidiol para eliminar la ansiedad que padece. Esta mascota acompañó a Brett Hartmann, su dueño, durante los años de universidad, pues padecía episodios de epilepsia.

Ambos viven en Estados Unidos y el animalito comenzó a ingerir marihuana medicinal cuando el chico ya no tuvo la necesidad de su compañía. “Lo jubilé y no supo cómo manejar esta transición, pero la sustancia realmente funcionó”, comenta Hartmann.

La marihuana, al menos en Norteamérica, es una industria que genera millones, ya que además de las personas, los animales también pueden consumirla de forma medicinal.

De acuerdo con Alison Ettle, fundadora de Treat Well, una compañía que se especializa en productos de cannabis para humanos y animales, los dueños de mascotas recurren cada vez más a esta sustancia para el tratamiento de enfermedades, como el cáncer, artritis, infecciones de oído, entre otras.

“Recibimos de uno a cinco pacientes de cáncer al día y los resultados que estamos viendo son impresionantes. Los tumores desaparecen o se encogen y la vida del animal se extiende”, comenta Ettle.

Curiosidades

La marihuana medicinal es legal en 29 estados y en el distrito de Columbia; sin embargo, los tratamientos no aplican a mascotas, aún cuando más dueños optan por la sustancia para los animales.

Los veterinarios no pueden recetarla, por lo que los años la compran con una prescripción como si fuera para consumo propio. Este vacío legal también es peligroso, pues muchas veces no se sabe qué dosis son las correctas.

Melinda Hayes, fundadora de Sweet Leaf Shoppe, servicio de entrega de cannabis señala que “comenzamos poco a poco, muy lento para encontrar las dosis apropiadas. Lo último que queremos es que el perro o la mascota se sienta incómodo”.

A pesar de que se asegura que la marihuana no tiene efectos secundarios, a diferencia de otros medicamentos, los veterinarios dicen que no se trata de una droga milagrosa.

Hartmann, el dueño del labrador con el problema de ansiedad concluye: “Durante mucho tiempo estuve contra la cannabis hasta que empecé a usarlo para mi epilepsia. Me ayudó a recuperar mi cuerpo y es totalmente lógico que quiera usarlo para mi perro”.