¿Cómo China se mueve a la sociedad “sin dinero”?

"Nos estamos moviendo hacia una sociedad sin dinero en efectivo. Es irrestible", así resume un taxista la tendencia que día a día crece en China: los pagos vía teléfono celular.

Todo se puede pagar a través de esa vía: una cita médica, la compra de alimentos en el mercado, el alquiler de una bicicleta en la calle, el cine o la comida para llevar, todo es posible de cubrir mediante un teléfono inteligente.

Los pagos se hacen luego de bajar a los celulares las aplicaciones de WeChat o Alipay, los servicios de pago mediante teléfonos inteligentes con más demanda en China.

Laura, una británica que estudia desde hace cinco meses en China, afirma que emplea este procedimiento con mucha mayor frecuencia que en su país. "Es mucho mejor de lo que usamos en Inglaterra", explica a la agencia Xinhua.

La promoción de este sistema es cotidiana, Ant Financial, empresa financiera asociada al gigante de comercio electrónico Alibaba, buscará este agosto que en cuatro grandes ciudades chinas todo se pueda pagar por celular.

La iniciativa, del 1 al 8 de agosto, se realizará en Wuhan, Fuzhou, Tianjin y Guiyang, con el objetivo de que los usuarios de celulares nunca deban de preocuparse si no llevan efectivo.

Otra empresa del ramo, Alipay's-payment solutions, había cubierto a fines de 2016 a 357 ciudades chinas en rubros como atención médica, talleres automotrices, transporte público y pequeños comercios en mercados locales.

En la Región Autónoma del Tibet, en el occidente de China, los pagos mediante celular son cotidianos, y los códigos QR son de uso común, incluyendo la compra-venta de joyería.

Por su parte WeChaT Pay, filial de Tencent y que llega a 130 mil comercios en 13 países con operaciones en 10 diferentes monedas, fijó al 8 de agosto como el "Día sin efectivo".

De esta manera los turistas chinos pueden llevar los beneficios de esta tendencia a los países que visitan, como Canadá, además de los ciudadanos chinos que residen en ese país del norte de America.

Alipay, por su partem alcanza a 200 países y regiones donde es capaz de operar en 18 diferentes monedas.

El uso amplio de este sistema no borra las preocupaciones de seguridad, en particular porque los establecimientos y vendedores tiene más información que cuando la transacción se hace con una tarjeta de crédito o débito.

Los datos que reciben del comprador incluyen su número de teléfono y dirección de correo electrónico, por lo que es frecuente que los usuarios manejen cifras menores a los 300 dólares por motivos de seguridad.