¿Cuándo pagar con efectivo y cuándo con crédito?

Prácticamente cualquier decisión que tomamos implica asumir un costo o una pérdida, a cambio de cierta ganancia. Pero en el caso de las decisiones relacionadas con el dinero, existen otros dos factores muy importantes que necesitamos tomar en cuenta antes: las prioridades y la situación financiera que vives actualmente.

Pero cuando te encuentras en la disyuntiva entre ahorrar y pagar deudas es importante analizar la decisión que genere un mayor beneficio económico, y para ello te compartimos algunas recomendaciones para decidir según el caso que te encuentres.

Caso #1 - Primero paga, luego invierte o ahorra

Si la deuda que tienes es con una entidad bancaria, generalmente la tasa de interés que el banco te cobra será más alta que el interés que puedas recibir como ahorrador, incluso en el mismo banco, por lo que en este caso te conviene saldar cuanto antes tu deuda y después buscar un lugar de ahorro que te dé buenos rendimientos.

Caso #2 - Primero ahorra, luego paga

Si tienes una deuda fija con el banco, pero en tu trabajo te ofrecen una estrategia de ahorro, por ejemplo inversiones, caja de ahorro o algún tipo de acciones en las que obtendrás una tasa de interés más alta a la que te cobra el banco, entonces te conviene empezar ya el ahorro, claro, sin dejar de realizar los abonos mensuales a tu deuda del crédito.

Caso #3 - Paga, sólo si te conviene

Si ya tienes un pequeño ahorro o recibes dinero extra, por ejemplo, por un trabajo adicional, un bono, aguinaldo o reparto de utilidades y tienes una deuda igual o menor al monto exacto que tienes, te conviene liquidar el adeudo y librarte de una vez por todas de los intereses.

Importante: Verifica si el banco o la entidad financiera te cobra alguna penalización por pago anticipado. De ser así, compara si la comisión es mayor que la tasa de interés que pagarás, y decide qué te conviene más: saldar ya la deuda con todo y penalización, o pagar en plazos normales, sin penalización pero con intereses.

Caso #4 - Ahorra, aunque sea poco

Si la deuda que tienes es a largo plazo, por ejemplo un crédito hipotecario, y el ahorro no es demasiado, abonar este dinero no te ayudará a adelantar mucho el pago de tu deuda. En este caso, es más recomendable iniciar o mantener un pequeño ahorro para contingencias e incrementarlo en la medida de lo posible, para ganar rendimientos, y a la par, continuar pagando tu crédito hipotecario.

En cualquier caso, te recomendamos que:

• Generes un plan financiero que te permita seguir una meta a cumplir. Tener un objetivo te guiará para mejorar tus finanzas personales.

• Haz un compromiso contigo mismo, para sanear tus finanzas. Sé disciplinado y enfócate para pagar tus deudas de forma constante y sistemática. Al mismo tiempo, busca formas de tener más ingresos, ya sea con un segundo empleo, empezar un negocio, etcétera.

• Si tienes varias deudas prioriza. Puedes empezar por saldar aquella en la que debes menos, así tendrás una sensación de “libertad” que te impulsará a enfocarte en la siguiente deuda y así sucesivamente. Si intentas pagar primero la deuda más grande y no lo logras, te desmotivarás, mientras las deudas menores comenzarán a generar intereses también.

• Cuando termines de pagar tus deudas y tengas un ahorro para imprevistos, considera invertir en un seguro de auto y aseguramiento médico, estas inversiones te dan tranquilidad y protección contra un desembolso mayor.

• Evita sobrendeudarte o dejar de pagar tus deudas por olvido, busca aplicaciones que te recuerden tus fechas límite de pago.

*Fuente: ComparaGuru.com