México debe aprovechar su momento: Doctor Q

México se encuentra ante una oportunidad histórica y debe aprovechar su momento para detonar desarrollo que beneficie a la sociedad. Para ello debe invertir en la juventud en disciplinas científicas, tecnología y matemáticas, además de que debe motivar la confianza propia, algo que falta como mexicanos, opinó el neurocirujano Alfredo Quiñones-Hinojosa, mejor conocido como Dr. Q.

Durante su participación en el Foro Estrategia Banorte 2017, con su ponencia “Formando sueños y fortaleciendo puentes”, el especialista destacó que los empresarios tienen un reto grande que ya están enfrentando en aras de generar un cambio, sin embargo, aseguró que la labor se debe hacer de manera conjunta para competir de manera sana y compartir el éxito.

“Tenemos que invertir en juventud y destacar que nada es gratuito, se tienen que hacer sacrificios que después darán frutos”, destacó el médico.

“Uno de los retos más grandes es soñar, pero hay que convertirlos (los sueños) en retos para crecer, para hacer a México más fuerte y seguir implementando cambios en la economía que beneficien a más sectores sociales”, dijo Doctor Q., al resaltar que él mismo nunca se ha considerado un actor político, sino un científico capaz de celebrar la migración de mexicanos a la Unión Americana, en donde han impactado por su aporte positivo a la sociedad.

A lo largo de su ponencia, Quiñones-Hinojosa invitó a los jóvenes a usar su cerebro al máximo de sus capacidades.

“Es un músculo, mientras más lo usen, más lo ejercitan”, destacó el especialista, quien agregó que las nuevas generaciones deben creer en ellos mismos, en su capacidad de concretar sus sueños y así lograr cambios reales en la sociedad.

“Hay que enfocarnos en lo que hacemos y hacerlo bien”, expresó Doctor Q., quien en 1987, a los 19 años, migró como indocumentado a Estados Unidos.

En sus primeros años en el país vecino, Quiñones trabajó en la pizca de algodón, como pintor y soldador. Aprendió inglés y, tras un accidente donde casi pierde la vida, en 1992 renunció a su trabajo y aprovechó una beca de la Universidad de California Berkeley para estudiar psicología.

Posteriormente aplicó para la Universidad de Harvard, donde se matriculó en Neurobiología para posteriormente especializarse en neurocirugía, disciplina en la que se ha convertido en uno de sus más destacados exponentes.