Crédito de la banca a IP suma 83 meses de crecimientos

Al cierre de junio pasado, el crédito al sector privado por parte de la banca comercial acumuló un total de 83 meses ininterrumpidos con variaciones anuales reales positivas, informó el presidente Enrique Peña Nieto en su Quinto Informe de Gobierno.

De acuerdo con cifras preliminares, a junio de 2017 el financiamiento interno al sector privado se situó en 34.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), nivel superior en un punto porcentual respecto al nivel alcanzado en igual periodo del año anterior y mayor en 7.7 puntos porcentuales en relación con el nivel de diciembre de 2012 (27 por ciento del PIB).

Este resultado reflejó los incrementos reales anuales de 6.4 por ciento en los recursos canalizados al sector comercial (financiamiento a empresas), 6.4 por ciento al consumo y 1.2 por ciento a la vivienda.

De acuerdo con el documento que el Ejecutivo presentó hoy al Congreso de la Unión, al cierre del primer semestre de 2017, la banca comercial registró la mayor contribución al financiamiento al sector privado con 51.7 por ciento del total.

En segundo lugar se ubicó el crédito otorgado por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) y el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste), con una aportación conjunta de 23.5 por ciento.

En la tercera posición se situó el mercado de deuda y capitales con 12 por ciento, mientras que otros intermediarios no bancarios contribuyeron con 7.6 por ciento y la banca de desarrollo con 5.3 por ciento.

El Ejecutivo destacó, por otra parte, que para robustecer el papel de la banca de desarrollo como palanca de crecimiento, el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide) planteó dotarla de mayor flexibilidad regulatoria y financiera.

Lo anterior, con el propósito de cumplir con el mandato de fomentar la expansión del crédito, potenciar los recursos del gobierno de la República y utilizar parte de estos recursos como inductores de la participación del sector privado de forma eficiente, para que en conjunto puedan apoyar a los sectores estratégicos de la economía, como la infraestructura, el campo y las pequeñas y medianas empresas.