La mente detrás del emporio de Cultiba

JANET GÓMEZ

Su visión estratégica en los negocios consolidó su camino en el ámbito empresarial hacia un dulce nicho de negocios: el embotellamiento de bebidas y agua, así como la producción, distribución y comercialización de azúcar en México.

Desde muy joven Juan Gallardo se enfrentó al mundo de los negocios de la mano de dos mentores empresariales, su suegro Jorge Larrea, mejor conocido como el “Rey del Cobre” y José Toledo, reconocido empresario.

Sus consejos le permitieron desarrollar una excelente visión de negocios, misma que lo llevó a ser pionero en el sector del embotellamiento de bebidas y fue pieza clave en la negociación de un acuerdo que cambió la vida de millones de mexicanos.

El segundo embotellador más grande del mundo

Fue así que hacia finales de los años ochenta Gallardo fundó Grupo Embotellador Pepsi Polar, empresa clave en el sector del embotellamiento de bebidas en México y que en 1988 lo llevó a asociarse con una firma líder en el sector refresquero: Pepsi, quien desde entonces acompaña al empresario como cómplice y socio estratégico en este campo.

Actualmente, Grupo Embotellador Pepsi Polar cuenta con más de 40 plantas ubicadas en los 32 estados de la República Mexicana, las cuales emplean más de 45 mil colaboradores.

Como natural seguimiento de este negocio surgió la división de producción, comercialización y distribución de azúcar, oportunidad que se consolidó hacia finales de la década de los ochenta, luego de una ola de privatizaciones, entre las cuales destacó la venta de varios ingenios azucareros.

Endulzando al paladar extranjero

“México va a mano de toda la azúcar que necesita Estados Unidos, esa es la piedra angular del acuerdo, es un logro que viene desde el TLCAN, pero por una serie de situaciones no fue sino hasta hace poco que quedó plasmado” mencionó Gallardo en entrevista para el programa las 1000 empresas más importantes de México conducido por Gerardo Gutiérrez Candiani.

El gran valor de estas negociaciones es el ordenamiento y “así quedó establecido en el acuerdo hasta donde podemos surtir” agregó el empresario respecto al panorama del sector azucarero mexicano, tras la renegociación del TLCAN.

Debemos construir puentes, no muros

Gallardo conformó en conjunto con otros empresarios mexicanos un nuevo nicho de mercado, tras la privatización del sector aeroportuario en México. Así después de una serie de esfuerzos, la compañía conformada por este grupo de visionarios, completó el puente transfronterizo entre Tijuana y Otay en California.

“Hoy ese puente está funcionando y es un ejemplo de sofisticación, modernización y transformación que debemos tener a todo lo largo de nuestra frontera y también es un mensaje de integración que todos queremos” recalcó Gallardo.