¿En qué momento preocuparse por las grietas?

El vicepresidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México, Sergio Alcocer, explicó algunas claves para saber si hay motivos de preocupación en edificios con afectaciones por el sismo ocurrido el pasado 19 de septiembre.

Las grietas en muros y columnas son más preocupantes que los desprendimientos de losas en el techo o suelo, dicen los especialistas.

"Es importante que la gente comprenda que el movimiento sísmico hace que las estructuras se deformen, y esas deformaciones de las estructuras se traducen cuando son materiales como la mampostería, en pequeñas grietas cuando el desplazamiento es relativamente pequeño", explicó el especialista.

"Si ese es el caso, que uno tiene fisuras pequeñas -del espesor de uno o dos cabellos- prácticamente no hay mayor peligro", dijo Alcocer. "Lo único que hay que hacer es recuperar la apariencia del muro, retirar el yeso y pulirlo".

El ingeniero mexicano dijo que, "en algunos casos, las estructuras están hechas a base de columnas y de vigas de concreto".

"No es extraño que se coloquen muros de mampostería para dividir las habitaciones, y estos muros están en contacto con los elementos de concreto", puntualizó.

"Cuando el sismo hace que se mueva la estructura, la interacción entre la estructura de concreto y los muros de mampostería hacen que se presenten fisuras verticales, especialmente en el contacto entre la columna y el muro, o incluso sobre el muro".

"Si las fisuras únicamente describen el perímetro del marco, lo que hay que hacer es repararlo, no hay realmente mayor daño".

"Cuando el agrietamiento es de 2 ó 3 milímetros de espesor ya debe uno ciertamente preocuparse y buscar a un ingeniero que pueda evaluar su estructura", declaró Alcocer.

En ese caso, especialmente si hay "desprendimientos del propio material", sí sería necesario recurrir a los especialistas para que hagan una evaluación "y seguramente un proyecto de refuerzo".

Si la grieta se diera en una columna, la gravedad depende del tipo de agrietamiento:

- Grietas horizontales y pequeñas (del espesor de un cabello): "No son importantes desde el punto de vista de la estabilidad vertical de la estructura", dijo Alcocer.

-Grietas inclinadas: "Normalmente, tienen una inclinación de 45 grados y sí son preocupantes. No significa que se vaya a caer el edificio, ni mucho menos, pero si es necesario buscar un ingeniero que haga la reparación correspondiente".

Si se levantaron las losas del suelo, tiene que ver en cómo se cimentó el edificio, pero Alcocer asegura que "lo más importante tiene que ver con las estructuras verticales (columnas y muros), que son los que mantienen la estabilidad".

Si se desprendió una losa del techo: en ese caso, tampoco hay motivo de preocupación -siempre que no haya una grieta muy grande en un muro- aunque si es una azotea habría que repararlo antes para evitar que pase el agua.

Si la grieta deja ver los ladrillos, "significa que la estructura es estable", dijo Alcocer, pero también conviene buscar a un especialista "con cierta prudencia y sensatez".

"La gente busca que rápidamente se revisen sus estructuras, y con la cantidad de ellas que hay en Ciudad de México no se pueden revisar todas".

El mexicano recordó que no siempre hay que alarmarse, pues "las fisuras en los muros son normales en este tipo de sismos intensos que deforman las estructuras".