¿Cómo hacer un presupuesto para las compras navideñas?

OSCAR BECERRA
Resuelve.mx

¡Hey tú! Sí, tú, a quien ya le llegó el aguinaldo. Seguramente debes estar emocionado por tener finalmente ese dinero en tus manos. Lo sé, es tentador. Sin embargo, cuando pensamos en esta prestación como parte de nuestros ingresos anuales, entonces la emoción por gastarlo de inmediato ya no parece tan intensa, ¿o sí?

Aunque te comparta las ventajas en otras áreas de tu vida, por ejemplo: ahorrar el dinero, invertirlo o depositarlo en tu Afore, entiendo que las ofertas navideñas van a seguirte en cada momento. Por lo tanto, si ya tienes el propósito de ocuparlo en esta temporada, lo mejor que puedo hacer es darte algunas recomendaciones para que lo utilices de forma inteligente y realices un presupuesto de compras navideñas.

Vamos por partes, ¿qué es un presupuesto?

En general, es un plan para administrar nuestro dinero. Ahí integramos todos nuestros ingresos y los dividimos entre las categorías para gastos. De esta manera podremos averiguar cuáles son las áreas más importantes (o sea, lo que no podemos descuidar) y lograr un mejor control de nuestros recursos.

Yo te recomiendo utilizar la regla 70-30. Esto implica usar el 70% de tu dinero para cubrir lo básico, es decir: vivienda, salud, educación y transporte. En cuanto al 30% restante, úsalo para el ahorro, el entretenimiento y el pago de deudas. Como ves, lo más indispensable se lleva la mayor parte de tu salario, pero aún así queda un apartado para otros gastos. Es aquí donde debes ubicar las compras navideñas.

¿Cómo se integra un presupuesto navideño?

1. Identifica el monto de tu salario. Aquí debes integrar cualquier entrada de dinero que tengas, incluyendo tu aguinaldo.

2. Aplica la regla del 70-30. De esta manera lograrás tener tus finanzas en orden, especialmente durante esta época del año.

3. Determina un monto límite para tus compras. Esto te permitirá conocer tu margen de acción, evitando que caigas en un endeudamiento.

4. Elige los productos que quieras conseguir y anótalos en una lista. Recuerda que puedes aprovechar las ofertas a tu favor si ya sabes qué es lo que estás buscando antes de entrar a la tienda.

5. Compara precios. Ya sea que vayas directamente al local o a través de su página web, revisar el costo del producto en varios establecimientos te permitirá elegir la opción que más te convenga.

6. Establece tu forma de pago. Efectivo, tarjeta de débito o de crédito, cada una tiene sus ventajas y limitantes. En algunas tiendas te podrán dar un descuento si pagas al contado. No obstante, puede que tu plástico te otorgue puntos, promociones especiales o meses sin intereses. Y hablando del tema...

7. Sé cuidadoso con los meses sin intereses. Aunque es una forma de adquirir bienes cuyo costo impediría pagarlos en una sola emisión, no olvides que el precio total se carga a tu línea de crédito, por lo tanto, es fácil llegar al límite si no tienes precaución.

8. Ten un plan B. Es probable que exista mucha demanda por los mismos artículos que estás buscando, así que no descartes otras marcas o productos que puedas adquirir en caso de no hallar tu primera opción.

¡Listo! Ya viste lo sencillo que es organizar tus finanzas navideñas. Para finalizar, te compartiré unas últimas recomendaciones para evitar que tus bolsillos inicien con resaca el año nuevo.

Lo que no debes hacer al comprar:

• Gastar sin un objetivo. Evita ser la persona que llega al centro comercial “sólo para ver qué compra”. No, no, no. Hacerlo sin un plan te hará más vulnerable a malas decisiones que afectarán tu economía.

• Superar tu capacidad de pago. Un error muy común es gastar más de lo que se puede pagar y, aunque podría evitarse con facilidad, las personas lo repiten por un mal control de su dinero. Este no será tu caso si eres fiel a tu presupuesto.

• Desconocer los compromisos de tu forma de pago. En el efectivo y el débito sólo puedes ocupar la cantidad que tienes disponible al momento. Sin embargo, el crédito es más engañoso porque parece un ingreso extra, cuando en realidad es una promesa de pago. Lo mejor es ser consciente de las obligaciones que tienes con cada tipo de financiamiento.