Aprende a evitar las compras compulsivas

ELISEO TORRES
Resuelve.mx

¡Oye, despierta! Ya es hora de hablar de compras. Enero ya está aquí y su llegada desvanece poco a poco el ánimo del consumo decembrino. Los efectos de la resaca comienzan a ser visibles, ya que los estados de cuenta se van acumulando y comenzamos a dimensionar con mayor claridad cuánto fue lo que gastamos durante el último mes del año.

Así es, la famosa “fiebre por las ofertas” es un episodio que muchos de nosotros padecemos a ratos. Pero ¿sabías que hay personas para quienes esto representa una verdadera enfermedad? La “locura por las compras” deja de ser un cliché y se convierte en un padecimiento que afecta económica y emocionalmente a la persona.

¿Qué es ser un comprador compulsivo?

Quizá piensas que tu amiga tiene algo, porque ama ir a los centros comerciales, pero esto va más allá. Aquí me refiero a las personas que asisten sin un objetivo claro, sólo motivadas por el impulso de consumir, aunque no cuente ni con el dinero para ello. Es decir, no les interesa lo que compran, les interesa comprar.

Entre las características que presentan al gastar, destacan que son:

• Repetitivos. Lo hacen una y otra vez.
• Impulsivos. No es algo planeado, sino más visceral.
• Repentinos. Ocurre sin previo aviso.
• Irreflexivos. No consideran las consecuencias de sus actos.

Cuando esta clase de dependencia comercial afecta la salud mental del sujeto, se le denomina Trastorno de Compra Compulsiva (TCC) u Oniomanía.

¿Cómo se desarrollan las compras compulsivas?

Según un artículo de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), existen dos mecanismos principales por los que se manifiesta este comportamiento. En el primero la persona experimenta un placer momentáneo al adquirir algo, pero, al agotarse el efecto, lo repite de forma compulsiva.

En la segunda, las compras sirven como un escudo para evitar encarar problemas personales. Los sentimientos de alegría y gratificación que nacen al recibir algo, ayudan a silenciar el estado por el que están pasando.

Debido a que estas personas van perdiendo la posibilidad de reconocer su situación, se incrementan los efectos negativos que su conducta está provocando tanto en sus relaciones personales como en sus finanzas.

¿Cómo son las compras compulsivas en México?

De acuerdo con el estudio sobre el comportamiento de los desórdenes y adicciones, elaborado por la Asociación Mexicana sobre la Adicción (AMESAD), entre el 4% y el 12% de la población padece esta adicción. Además, la relación según el sexo es de ocho mujeres por cada hombre, ubicando a la población femenina como la más afectada por este fenómeno.

En cuanto a edad, los jóvenes de entre 15 y 25 años son más susceptibles a presentar este consumo, debido, en parte, a la presión que tienen por la aceptación social y de pertenencia a un grupo. Sin embargo, la adicción con diagnóstico clínico comienza a aparecer a partir de los 30.

¿Cómo se puede evitar ser un comprador compulsivo?

Llegar a ser un comprador compulsivo es algo que no se da de la noche a la mañana. No obstante, podemos tomar una serie de recomendaciones para evitar que nuestro consumo se vuelva impulsivo y poco planeado.

• Antes de comprar, cuestiona. Lo que quieres no es siempre lo que necesitas. Lleva eso en mente antes de decidir efectuar el pago.
• Realiza un presupuesto. Mantener un control de ingresos y gastos te permitirá identificar en qué estás ocupando tus recursos.
• Evita la tentación. ¿Eres de los que no tienen mucha fuerza de voluntad? Quizá debas de alejarte de las tiendas por un rato o ir con el dinero justo para comprar sólo lo necesario.
• Cuida las compras online. El internet ha reducido nuestro consumo a un click de distancia. Así que no te engañes, la facilidad de pago no implica menor responsabilidad.
• Busca ayuda. Si a pesar de los intentos sigues en las mismas, no pierdas más tiempo y busca ayuda profesional. Caer en sobreendeudamiento es difícil, pero es peor cuando se origina por una adicción que afecta a tu patrimonio y a tus seres queridos.

Como ves, una situación tan cotidiana podría derivar en una adicción. Por eso, aprovecha que es inicio de año para evaluar tus conductas pasadas y busca mejores prácticas para mejorar tu salud financiera.