Estados Unidos podría provocar una "guerra de acero"

Una guerra comercial en torno al acero y el aluminio podría comenzar, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunciara este jueves la aplicación de aranceles a dichos metales. Estos entran en vigor a partir del 1 de junio.

México, Canadá y la Unión Europea, los afectados por este castigo comercial, no tardaron mucho tiempo en responder con la misma moneda al gobierno de Donald Trump.

La Secretaría de Economía de México, a cargo de Ildefonso Guajardo anunció que también castigará las importaciones de varios productos de su vecino del norte entre los que se encuentran aceros planos, lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos.

La dependencia detalló que la medida estará vigente hasta que el gobierno estadounidense elimine los aranceles impuestos a partir del primer minuto de este viernes.

Por su parte, el gobierno de Canadá anunció tarifas dólar por dólar y castigos a otros productos para proteger otras industrias canadienses.

La canciller Chrystia Freeland aseguró que estos aranceles violan la disposición del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y de la Organización Mundial del Comercio (OMC), por lo que analiza tomar acciones, junto con otros socios de la organización como la Unión Europea.

Los países tenían como fecha límite este 1 de junio para alcanzar un resultado satisfactorio. Las exenciones para Canadá, México y la UE se otorgaron poco después de que Trump anunciara por primera vez un amplio arancel de 25% para el acero y un arancel de 10% para las importaciones de aluminio en marzo.

La decisión de Trump podría aumentar los precios para los estadounidenses en una variedad de productos cotidianos. También podría colocar a los Estados Unidos en una disputa comercial en más de un frente. La administración está avanzando por separado con los aranceles sobre los productos chinos.

Actualmente, Estados Unidos también está considerando la posibilidad de establecer nuevas tarifas para los automóviles. La semana pasada, la administración de Trump anunció una investigación sobre si las importaciones de automóviles están perjudicando la seguridad nacional de los Estados Unidos, sentando las bases para otra batalla comercial.