Difícil entendimiento entre Canadá y EU, opina analista

Un acuerdo entre Estados Unidos y Canadá será difícil de lograr, ante las marcadas diferencias entre el gobernante estadounidense Donald Trump y el canadiense Justin Trudeau, opinó el analista Robert Bothwell.

El especialista en Relaciones Internacionales de la Universidad de Toronto enfatizó que ésta no es una negociación “normal” en donde ambas partes “dan y reciben”, sino una en la que hay marcadas diferencias entre agendas.

“Trump ha dejado bastante claro su desprecio por Trudeau, porque éste ha sido un genuino amigo del (expresidente Barack) Obama y el mandatario estadunidense (Trump) está decidido a destruir los logros de su predecesor”, afirmó el académico.

Otro aspecto que hace dudar de un acuerdo Ottawa-Washington es la propia personalidad “equivocada” de Trump, a quien Bothwell definió como un “narcisista terminal que miente”, por lo que estimó que las negociaciones o discusiones serán “infructuosas”.

Los puntos de fricción en esta última fase de negociación para renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) son: la defensa canadiense el Capítulo 19, su sistema de control de suministro de lácteos y su industria cultural.

Bothwell resumió que hasta ahora la estrategia de negociación de Canadá se ha basado en dos frentes. Negociar racionalmente con hechos y datos, con los que los negociadores de ambos lados han estado de acuerdo, pero no se ha podido avanzar por la “intransigencia” de Estados Unidos. En su otra estrategia, los funcionarios y negociadores canadienses se han reunido con sus contrapartes, legisladores y empresarios estadounidenses, quienes “pueden presionar a Trump y, si eso no funciona, bloquear su acuerdo en el Congreso”.

El también profesor de historia canadiense puntualizó que Trump quiere negociar un triunfo que pueda utilizar en las elecciones intermedias de noviembre próximo en Estados Unidos, mientras que el interés canadiense se inclina por negarle ese triunfo.

Trudeau recalcó que Canadá se mantendrá firme en la defensa de su industria de lácteos, el Capítulo 19, y su industria cultural. Respecto a esta última, que incluye periódicos, revistas, películas, series de televisión, Trudeau advirtió: “Hemos sido muy claros de que la excepción cultural debe estar en cualquier negociación del TLCAN".

"Es inconcebible que una cadena estadounidense compre a una canadiense, sería como entregar nuestra soberanía e identidad y esto no lo aceptaremos”, enfatizó.