El pánico macroeconómico ante transición presidencial

Enrique Presburger Cherem
Director general de Factor Exprés

Ahora que se termina el año y tenemos próxima la toma de protesta del nuevo presidente, existe mucha inquietud sobre “lo que se viene para el país”.

Y no es para menos, estamos entrando a una transición presidencial en medio de polarización social, incertidumbre política y pánico macroeconómico.

Aunque muchos argumentan que esta “ansiedad nacional” es especulativa y exagerada, la realidad es que la incertidumbre generalizada tiene un sustento sólido que ha empezado a generar cambios estructurales en el país y que nos afectarán de manera importante:

1. El gobierno perderá mucho de su presupuesto en intereses. México destina alrededor del 60% del mismo en pagos de deuda.
a. Ante la coyuntura de transición, el costo de pedir prestado para el gobierno federal de México se disparó a un máximo no visto en 10 años. El rendimiento de los Cetes a plazo de 28.91 y 175 días experimentaron alzas en sus rendimientos de 8.6 y 12 puntos base respectivamente.
b. A esto se le suma el incremento de costo de la deuda en dólares. El tipo de cambio sigue observando presiones al alza, registrando un alza de 18.6 a 20.8 pesos por dólar, lo que implica una devaluación del casi 11% desde la consulta del NAIM. Se prevé que la devaluación continúe.

2. El crédito se encarece y la inflación no cede. El Banco de México subió la tasa de interés de referencia (tiie) un 266% en los últimos 3 años, pasando de un 3% a un 8 por ciento. La inflación sin embargo, no cede, y los mexicanos pagamos crédito más caro y perdemos poder adquisitivo.
a. La inflación subyacente registró un aumento mensual de 0.31%, superando las expectativas y contribuyendo a un incrementó anual de 3.67% en septiembre a 3.73% en octubre.
b. Banxico aumentó nuevamente en tasa de interés, anunciando la continuidad de su política restrictiva al elevar la tiie al 8%. Esto encarece créditos empresariales, de consumo e inversión de manera inmediata a niveles no vistos en 10 años.

3. Se pierde la confianza internacional. En el medio financiero se habla de un “Octubre negro”, mes en que México registró una salida histórica de 11 mil 237 millones de dólares de capitales.

a. La salida de capitales por parte de inversionistas extranjeros obedece a una aversión al riesgo al nuevo gobierno ante la arbitrariedad de sus decisiones. El gran ganador es Brasil, quien ha recibido esta nueva inyección de capitales al percibirse más estable.
b. El mercado accionario también tuvo afectaciones. Los flujos del exterior orientados a la compra de acciones listadas en BMV reportó un salida de 135 millones de dólares en octubre, significando una caída del 11.23%, que no se veía desde 2008.

Así las cosas. Independientemente de si confiamos o no en el “buen accionar” del próximo gobierno, lo cierto es que hemos empezado con el pie izquierdo, pues hay fenómenos que YA OCURRIERON a nivel macroeconómico que no son reversibles en el corto plazo. Ahora nos tocará pagar las consecuencias a todos los mexicanos en dinero, independientemente de nuestras preferencias políticas.