Pymes sustentables, eslabón fundamental para incubadoras

0

Las Pymes sustentables en México son parte de la transición a un nuevo país emprendedor, pues cuentan con cientos programas de capacitación y financiamiento por parte del gobierno y promotores externos

NANCY MOYA-BÜRGER*

Las Pymes sustentables en México son parte de la transición a un nuevo país emprendedor, pues cuentan con cientos programas de capacitación y financiamiento por parte del gobierno y promotores externos.

Es importante reconocer que, aunque en nuestro país falta un sistema más amplio de apoyo financiero a empresas sustentables, la Secretaría de Economía fundó en 2013 el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM).

Este organismo ha aprobado en tan sólo un año a más de 230 incubadoras a través de un proceso de reconocimiento, de las cuales 216 son consideradas básicas y únicamente 17 de alto impacto.

“Las incubadoras básicas se enfatizan en crear empresas de comercio, servicios e industria ligera y las de alto impacto concentran sus esfuerzos en el nacimiento de negocios de los sectores estratégicos determinados por cada estado”, explicó Rafael Díaz, titular del Programa Nacional de Incubadoras.

Díaz aclaró que el propósito de las incubadoras en México es acelerar el crecimiento y asegurar el éxito de proyectos emprendedores así como la consolidación de empresas ofreciendo una amplia gama de recursos y servicios empresariales incluyendo capacitación, coaching y networking.

El Sistema de Transparencia del Fondo PYME reporta que entre el 2007 y el 2012 se crearon 46,453 empresas como resultado de los apoyos destinados a las incubadoras de empresas.

Algunos casos de empresas que han sido exitosamente apoyadas por incubadoras mexicanas, las cuales se han convertido en una herramienta adecuada para incentivar el espíritu emprendedor, son las siguientes:

Nanotecnología es una incubadora de alto impacto del Gobierno del Estado de Nuevo León, creado en 2005 y que ha asesorado a más de cien empresas nuevas y ya establecidas que se encuentran en su mayoría en el norte del país. Su función principal brindar apoyo en el desarrollo de nuevos negocios y productos basados en Nanotecnología, es decir la fabricación de materiales y máquinas a partir del reordenamiento de átomos y moléculas.

La empresa más sobresaliente incubada por esta organización es Nanomateriales, ubicada en Monterrey, y reconocida a nivel nacional e internacional ya que exporta nanomateriales en industrias convencionales y de alta tecnología de México, Estados Unidos y Canadá.

La función de la incubadora ha sido orientarla desde 2010 con el uso de las plataformas tecnológicas y equipos pilotos, además de la caracterización de los productos. Asimismo se les brinda servicios en la presentación de proyectos para obtener fondos como en Fonlin o en el CONACYT.

Adicionalmente la incubadora trabaja con empresas medianas y grandes que desean desarrollar sus productos a nivel piloto como el caso de Mexichem que desarrolla productos que den mayor protección UV al PVC donde se trabaja con la empresa técnicamente para poder llevar a cabo el proyecto.

Por su parte, la incubadora de alto impacto del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, creada en 2008 también ha proporcionado sus servicios de incubación a más de 60 proyectos de todo el país incluyendo empresas de tecnología de innovación tal como Top Enterprise. La empresa se dedica a ofrecer servicios de comercialización innovación y desarrollo tecnológico mediante soluciones de movilidad conformada por elevadores y grúas para discapacitados en la Ciudad de México.

La firma recibió asesoría por parte de la incubadora del ITESM para la elaboración de su plan de negocios y de mercadotecnia, asesoría legal para la elaboración de contratos con clientes y proveedores así como en temas de propiedad intelectual, finanzas y estrategias fiscales.

Con apoyo de la incubadora en el 2009, la empresa recibió cerca de un millón de pesos de capital semilla para el desarrollo de sus prototipos de elevadores para la movilidad de discapacitados y fue considerada como caso de éxito por la Secretaría de Economía, siendo imagen dentro de la semana PYME 2009 y también como testimonio de una empresa ejemplar dentro del material del Taller Jóvenes Emprendedores.

De igual forma, Feher and Feher contribuye al desarrollo de empresas innovadoras mediante un modelo multiplataforma que comprende una incubadora de alto impacto así como consultoría de negocios incubando a empresas ubicadas en los sectores estratégicos del país incluyendo Ciudad de México desde 2010 y próximamente en Guadalajara y Veracruz.

Una de las empresas más destacadas que ha sido incubada por este organismo es Sport Tapes, dedicada a la importación y comercialización de cintas kinesiológicas. En 2012, la función de Feher & Feher en la incubación de esta firma fue el acompañamiento desde que solo era una idea de negocio.

En menos de un año a partir de que se culminó el proyecto de incubación, la empresa ha logrado penetrar en el mercado y posicionarse participando como patrocinador en eventos deportivos importantes como triatlones.

Meses después se realizaron los planteamientos para concebir la idea de una forma estructurada y posteriormente se analizó la viabilidad del proyecto en aspectos mercadológicos y financieros con lo que se determinó que la idea de negocio era factible. Posteriormente se realizó un plan de negocios en el cual se estructuró recomendaciones jurídicas, mercadológicos, operativos, comerciales y financieros.

Aunado a esto, en México existen otros programas de apoyo financiero generados por emprendedores mexicanos tales como GreenMomentum, Inc., organización que fundó Cleantech Challenge México (CTCM). El CTCM es de los concursos de empresas verdes que durante cinco años ha otorgado consultoría y financiamiento a proyectos verdes de tecnología limpia dirigidos a reducir las emisiones de gas de efecto invernadero (GEI) en nuestro país.

Este año la empresa ganadora del primer lugar fue Biofase, fundada por Scott Munguía de 24 años de edad, ubicada en Monterrey y dedicada a producir y comercializar bioplástico a partir del hueso del aguacate. Además fue reconocida como Empresa Sustentable por el Premio Banamex obteniendo un premio de $130 mil pesos.

Munguía recibió un premio de $250 mil pesos para su proyecto, consultoría gratis por un lapso específico con una de las “Big Four”, en este caso EY y una beca de 40% para estudiar un Green MBA en la Universidad del Medio Ambiente.

Asimismo existen otros programas como Adobe Capital, el cual brinda financiamientos a este tipo de Pymes que fluctuaran entre los 100 mil y 3 millones de dólares con una tasa del 18% al año.

Pero el reto, coinciden expertos, inversionistas, académicos y autoridades gubernamentales, está todavía en desarrollar empresas innovadoras y de alto impacto, que impulsen la economía y la generación de empleos.