Empresas familiares, ¿Quién manda en el negocio?


Desacuerdos sobre la dirección, cambios en el ambiente legal, conflictos familiares por crisis económicas, son algunos sucesos que pueden llevar al fracaso
GERARDO ESQUIVEL

A veces se dice que los hermanos son aliados o enemigos naturales. Cuando se es niño, nadie imagina que en la edad adulta son ellos los que pueden dirigir la empresa de la familia, pero con dos direcciones: llevándola al éxito o a la quiebra.

Las rencillas, los egos, los vacíos de comunicación, el poder, falta de preparación de dueños y directivos, la sucesión, son sólo algunos de los aspectos y dificultades que llevan a que sólo entre el 25% y 30% de estas empresas logra crecer y consolidarse más allá del quinto año de vida, un promedio muy por debajo de la media mundial, que alcanza aproximadamente 40%.

Además, sólo una de cada tres de estas empresas recurre a la afiliación y participación en organismos empresariales.

Las cifras son preocupantes en cuanto al bajo nivel de éxito y a su supervivencia. Los cambios generacionales y los retos de gestión eficiente y con visión a largo plazo son motivo de quiebra y desaparición de hasta el 90% de los negocios familiares a través del tiempo.

En México, las Mipymes son la base de la economía al representar 99.2% de unidades económicas, es decir, 5 millones 400 mil negocios, y de este universo, de acuerdo con datos del INEGI, el 65% son de origen o corte familiar. Por ello la importancia de que sean competitivas y logren trascender.

La permanencia en juego

En un contexto como el actual y debido a la relevancia que las empresas familiares tienen en la economía del país, este tipo de organizaciones enfrentan el reto de lograr trascendencia y sobrevivir en el tiempo, sobre todo porque, además de los aspectos económicos que deben superar, también se ven inmersas en riesgos de carácter patrimonial, de gestión empresarial y sucesión que impactan al sistema familiar.

“Respecto a los riesgos relacionados con el patrimonio, resulta común que las empresas familiares enfrenten desacuerdos sobre la dirección del negocio o conflictos familiares por crisis económicas de alguno o varios miembros, lo que puede generar un efecto en el sistema familiar y llevar al fracaso a la organización por una inadecuada toma de decisiones”, indicó Daniel Aguiñaga, socio líder de Gobierno Corporativo y Sustentabilidad de Deloitte México.

Establecer este tipo de acuerdos permite, por lo general, aumentar las posibilidades de que la empresa no sólo subsista, sino que continúe creciendo. Y es que no es extraño que, en las empresas familiares, con frecuencia surjan disputas entre herederos por motivos como la sucesión en el tema patrimonial o de dirección del negocio, lo que muchas veces daña la estabilidad del negocio al derivar en cierre de sucursales, de operaciones o inclusive en la quiebra misma.

“También es necesario que la empresa familiar –sin importar su tamaño- cuente con normas de gobernabilidad corporativa, para no dejar solamente en manos del fundador la decisión sobre la sucesión”, señala Fausto García, socio director de la firma FGA Banqueros de Inversión.

“Por la naturaleza de estos riesgos es recomendable que las empresas familiares consideren el apoyo de asesores expertos que les orienten y brinden una atención especializada en cada tema, resolviendo sus dudas y dando claridad sobre los mismos”, agregó Aguiñaga.

En relación con el rubro de gestión empresarial, los riesgos que enfrentan las empresas familiares se vinculan con las estrategias diseñadas para alcanzar la visión y los objetivos de negocio, lo que contribuye a que la organización evolucione de una empresa informal en su control a una mucho más institucional, fortaleciendo así su crecimiento actual y futuro.

La sucesión

Sin duda, la mayoría de las empresas en México son familiares y por la dinámica demográfica del país, sus propietarios suelen ser menores de 55 años, en la generalidad de los casos. Quizá por ello son muy pocas las empresas familiares mexicanas que tienen listo un plan de sucesión, el cual prevea qué hacer en caso de que el capitán o dueño falte en razón de edad, retiro o simplemente, por un accidente o muerte repentina.

“Todas las organizaciones deben preparar oportunamente un plan de sucesión, para evitar situaciones que puedan poner en riesgo al negocio, especialmente porque más de la mitad de las medianas empresas en México tendrá que enfrentar este proceso en años venideros”, comenta Fausto García.

Por otra parte, cambios importantes en el ambiente competitivo que conlleven a una posible adquisición o fusión de la empresa, así como la enfermedad o ausencia de un ejecutivo clave, son algunos de los sucesos que pueden impactar la gestión empresarial y por consiguiente, el sistema familiar en este rubro.

“El retiro repentino del dueño-fundador por causa de enfermedad, deceso, incapacidad o voluntario, es uno de los factores que detona esta situación crítica para la organización. En este sentido, para atender dichos riesgos es importante considerar si se han definido y previsto escenarios en casos de sucesiones no programadas”, agregó el experto de Deloitte México.

Ambos entrevistados coincidieron que el objetivo principal de toda empresa debe mantenerse sobre bases sólidas de control de sus operaciones que le permitan mitigar los riesgos que se presenten en el día a día, fuera y dentro de la organización. Así mismo, la empresa familiar debe contar con un marco de seguridad que contenga políticas establecidas para los distintos niveles de la estructura organizacional para el crecimiento sano y permanencia de la misma.

Además, la ausencia de una cultura organizacional y de gobierno corporativo, son impedimentos para que la empresa logre pasar la estafeta del control a nuevas manos, competentes, garantizando con ello un futuro exitoso o por lo menos estable.

“Una forma de solucionarlo es a través del establecimiento de alianzas estratégicas, la venta del negocio o bien por medio de procesos de fusiones, para los cuales resulta conveniente recurrir al apoyo de un banquero de inversión experto, porque justamente estos son los tipos de asuntos que atiende de forma cotidiana”, concluyó García.

Si tienes una empresa familiar o está planificando abrir su empresa, analice qué tan conveniente es involucrar a su familia. Recuerda que no siempre es la mejor decisión, sobre todo si no tiene la asesoría adecuada.

Radiografía de la Empresa Familiar

  • Estudios realizados por Ernst & Young y la UDEM, ponen en relieve los retos que enfrentan las empresas familiares en México:
  • El 75% es propietario de pequeñas empresas
  • El 71% de las empresas son manejadas por su fundador
  • El 58% cuenta con un plan de negocios
  • El 63% de los propietarios declara no tener testamento.
  • El 82% afirma no tener reglas por escrito para efectuar la sucesión.
  • El 64% no brinda oportunidades de ascenso a puestos clave para miembros no familiares. El 81% no tiene estipuladas reglas para familiares que deseen trabajar en la empresa.
  • El 43% cuenta con un Consejo directivo.

En Twitter: @Pymes_ME